sábado, 7 de abril de 2012

Tony Guerrero: Carta a los universitarios

Queridos estudiantes universitarios de nuestra amada patria:



Hace buen rato he tenido en mente escribirles unas líneas y hoy lo hago, 4 de abril, día hermoso, día especial en que la Unión de Jóvenes Comunistas cumple su 50 aniversario, y al mismo tiempo nuestra organización pioneril cumple sus 51 años de fundada.

Ayer en la noche, ya pasadas las 10, pude escuchar por Radio Habana Cuba fragmentos de aquel histórico discurso de Fidel el 4 de abril de 1962 en que se creó la UJC, y con esa inigualable manera de expresar sus ideas, él le preguntaba a los jóvenes allí reunidos si ya podían considerarse revolucionarios, si ya eran verdaderos revolucionarios, y hubo una respuesta unánime de NO. La Revolución apenas comenzaba. Aquella juventud que ya había cumplido heroicas y trascendentales hazañas como la victoria en Girón y la alfabetización, aun necesitaba mayor preparación ideológica, mayor comprensión de lo que es una revolución socialista, del porque era necesario una revolución socialista.

Y ayer, antes de que cerraran las puertas de las celdas, que lo hacen sobre las 9 y 30 de la noche, leía el libro Guerrillero del Tiempo y, específicamente, voy por la parte en que Fidel cuenta lo que influyeron aquellos tiempos en la Universidad de la Habana en su formación. En Cuba había solo una universidad con unos 15 mil estudiantes. Llegaban a estos estudios superiores solo los que tenían dinero para poderse graduar del bachillerato y luego pagar la universidad. En el ambiente de nuestra amada Colina Universitaria reinaba la delincuencia de una mafia, que quería imponer sus leyes, que mataba sin muchos miramientos y que constantemente chantajeaba y presionaba a todos los que se le interponían en sus objetivos, que eran el poder y la ambición, que era robar, como lo hacían todos en los gobiernos corruptos que dirigían el destino de nuestro pueblo en aquella dura y triste etapa de la república mediatizada.

Ahora aquí, con la ideas que se agolpan, con el gran amor con que les escribo desde una prisión del imperio, pienso que lo más importante que pudiéramos los Cinco decirles es que amen la Revolución, que comprendan la Revolución, que entiendan que el verdadero revolucionario no es el que lucha un día, no es el que cumple su deber un día o en una etapa, sino el que lucha y se entrega al deber sencillo todos los días.

Claro que ustedes son una juventud diferente a aquella de 1962. Ustedes tienen otra formación. Ustedes han tenido y tienen otras oportunidades y otras responsabilidades. Pero, al mismo tiempo, les ha tocado vivir un momento muy complejo, les toco atravesar por un "periodo especial" que puso a prueba la capacidad de resistencia de nuestro pueblo, su unidad, su integridad revolucionaria y les toca vivir y comprender el mundo convulso en que vivimos, así como los cambios que necesariamente ha tenido que hacer la Revolución, consecuencia de este momento histórico.

No quiero que me acusen de dar “teque”. No quiero que mis ideas les vayan a parecer más de lo mismo. Tengo gran esperanza en que comprenderán las razones de lo que les escribo.
Si hay algo que los Cinco podemos decirles desde lo más profundo de nuestros corazones, es que lo más preciado que puede tener un ser humano es entregarse con altruismo a una causa justa, lo más preciado que puede tener un ser humano es ser fiel a un ideal valedero, lo más preciado que puede tener un ser humano es saber dónde está el deber, el deber no sólo ante la patria sino ante la humanidad, y pensar en el deber antes de pensar en cómo vivir mejor, como nos enseño el apóstol de nuestra independencia José Martí.

Los poderosos, que son dueños de los grandes medios de información, que son los que dependen del capitalismo brutal para incrementar sus riquezas y su dominio, siembran constantemente el egoísmo, cultivan en los seres humanos y en los pueblos la ambición, el amor a las cosas materiales, el anhelo de ser rico y de vivir en la opulencia. ¿Acaso esa es la solución de los problemas de la humanidad? ¿Acaso el capitalismo es la solución a los agobiantes problemas del mundo? Todo lo contrario, no es solución y es el camino a la destrucción. Y no hace falta decir mucho para explicar esto.

Desde Cuba nos llegan constantemente cartas de nuestros pioneros y jóvenes. Ellas son siempre para nosotros un motivo de inmensa alegría. Ellas nos demuestran cuanto se interesa la juventud cubana por nuestra situación, a pesar de las múltiples tareas y responsabilidades que cada uno tiene ante el estudio y otras tareas. A veces no podemos responderles a todos y nos duele, pero comprenderán que priorizamos las respuestas a las cartas de los amigos solidarios del mundo que no son pocas.

Pero una vez más les expreso nuestro eterno agradecimiento por su apoyo, por su hermoso mensaje de aliento y cubanía, por hacernos sentir tan felices y libres cuando vemos en ustedes que el relevo de la Revolución está garantizado.

Estudien fuerte, estudien todos los días; lean sobre nuestra historia; busquen las raíces de las cosas, no se queden nunca en la superficie; expresen sus criterios, pero háganlo en el lugar y la forma adecuada; traten a todos con respeto que es la única forma de respetarse uno mismo; amen la justicia y la verdad; sean fieles a nuestro heroico y digno pueblo que ha sabido construir una obra que jamás decimos es perfecta, pero indudablemente es un ejemplo de humanismo y es un faro de esperanza para el mundo. Ustedes siempre están presentes en cada día de nuestro injusto encierro y por ustedes somos felices y invencibles, por ustedes tenemos la certeza de que llegara el regreso a nuestro suelo amado.

El futuro de la patria esta en sus manos.

Jamás olviden a Maceo y a Martí, jamás olviden a Camilo y al Che, jamás le fallen a Fidel y a Raúl. Solo así se es un verdadero revolucionario.

Cinco abrazos fuertes.
¡Venceremos!

Antonio Guerrero Rodríguez
4 de abril de 2012
FCI Marianna

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