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jueves, 5 de septiembre de 2013

Que el 12 de Septiembre Cuba y el mundo se llenen de Cintas Amarillas



Acompañemos el llamado de René González al pueblo cubano. Que el 12 de Septiembre Cuba y el mundo se llenen de Cintas Amarillas .
Para conmemorar el décimo quinto aniversario del arresto de los Cinco Cubanos, el Héroe de la Republica de Cuba René González pide a su pueblo: Que Cuba se llene de cintas amarillas el 12 de septiembre. “Quiero que el doce de septiembre el país se llene de cintas amarillas y que el visitante o el corresponsal extranjero que esté en la Isla no puedan ignorarlo. Que ese día la Isla de Cuba se sacuda y aparezcan cintas amarillas en los árboles, en los balcones, en las personas, como quiera que se les ocurra usarlas, en las mascotas, como ustedes lo decidan, que esas cintas amarillas llenen al país y que no pueda ser ignorado, que no pueda dejarse de reportar al mundo que el pueblo cubano está esperando por cuatro de sus hijos que están presos en Estados Unidos.”
Tie a yellow ribbon round the old oak tree
Tie a yellow ribbon round the old oak tree
La cinta amarilla es un símbolo para el pueblo norteamericano, basado en una legendaria canción de amor, cuya historia se ha ido adaptando pero ha perdurado más de un siglo. En ella se cuenta la historia de un preso que está al salir de la cárcel y lo único que le pide a su amada es que si aún lo quiere, si aún lo espera, ate una cinta amarilla en un árbol.
A 15 años de injusta cárcel, 15 años de venganza por el delito de ser dignos y defender el derecho a la vida de su pueblo; 15 años que son una vergüenza para el más elemental principio de justicia; 15 años de perversas manipulaciones, de violaciones a ellos y sus familias; a pesar de estos 15 años los Cinco no guardan odio, ni rencor y todo lo que nos piden es que hagamos llegar al pueblo norteamericano la verdad.
Desde el Comité Internacional hacemos un llamado a los amigos solidarios de esta causa, a los comités del mundo para que en todas las acciones que se realicen del 5 de septiembre al 6 de octubre, en especial las que se lleven a cabo el 12 de septiembre, día de sus arrestos, en EEUU y en todas partes del mundo, en las marchas, plantones, actos y vigilias, frente a la Casa Blanca y  las embajadas de EEUU, se lleven cintas amarillas, como las que llevarán los familiares de los Cinco y todo el pueblo cubano que espera el regreso de sus hijos a la Patria.
Que las voces por la Libertad de Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando se levanten en todo el mundo!!!

Cuba anuncia campaña de "cintas amarillas" por caso de agentes presos en EEUU

Las autoridades cubanas convocaron para el 12 de septiembreuna jornada de "cintas amarillas" para pedir la libertad de los cuatro agentes presos en EE.UU., país donde también habrá actividades como una vigila ante la Casa Blanca, informaron hoy medios locales.


René González, el único de los cinco agentes que ya está en libertad, pidió desde La Habana en una alocución pública que los cubanos protagonicen esa "jornada especial" coincidente con el décimo quinto aniversario de la detención de él y sus compañeros.

René González, el único de los cinco agentes que ya está en libertad, pidió desde La Habana en una alocución pública que los cubanos protagonicen esa "jornada especial" coincidente con el décimo quinto aniversario de la detención de él y sus compañeros.

El símbolo elegido son las "cintas amarillas", con las que en Estados Unidos se recuerda a alguien que está lejos y cuyo regreso se espera, como se canta en el popular tema "Tie a Yellow Ribbon round the Old Oak Tree" (Ata una cinta amarilla alrededor del viejo roible), que también va a sonar durante la jornada.

René González, quien fue condenado a 15 años y en 2011 salió de prisión con libertad supervisada, ha dirigido un videoclip con conocidos músicos cubanos como Silvio Rodríguez y Amaury Pérez, interpretando en inglés esa canción de los setenta.

"Quiero que el 12 de septiembre el país se llene de cintas amarillas y que el visitante o el corresponsal extranjero que esté en la isla no pueda ignorarlo (...) que no pueda dejarse de reportar al mundo que el pueblo cubano está esperando por cuatro de sus hijos que están presos en EE.UU.", indicó González, de 57 años.

Según explicó, se trata de enviar "un mensaje del pueblo cubano al pueblo norteamericano a través de un símbolo que para el norteamericano medio es un símbolo de amor" desde la Guerra Civil, como es el caso de la cinta amarilla.

Las cintas amarillas se han "convertido en un símbolo para el norteamericano que espera a alguien en una misión en el exterior, que espera a un soldado, que espera a un ser querido y ese es el mensaje que queremos que ustedes le hagan llegar al pueblo norteamericano: que sepan que el pueblo cubano está esperando a cuatro de sus hijos", añadió.

Vistos como "héroes" en Cuba, René González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González fueron detenidos en 1998 y condenado en 2001 a penas que van desde 15 años de cárcel hasta doble cadena perpetua.

El grupo asegura que espiaba a "grupos terroristas de exiliados" que conspiraban contra el Gobierno de Cuba, donde los agentes son considerados como luchadores contra el terrorismo.

Para el jueves 12 de septiembre activistas del caso en Estados Unidos también prevén realizar una vigilia en Washington frente a la Casa Blanca para pedir al presidente Barack Obama la excarcelación de los agentes, según trascendió en medios cubanos.

Asimismo se ha anunciado en Boston y Nueva York las presentaciones de un libro del canadiense Stephen Kimber con la historia de "los cinco", en las que participará el lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky.




lunes, 29 de julio de 2013

Fidel y Maduro sostienen fraternal encuentro



El Presidente Maduro obsequió al compañero Fidel un cuadro del Cuartel Moncada, dibujado por el entrañable líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, recibió en la noche del viernes al compañero Nicolás Maduro Moros, Presidente de la hermana República Bolivariana de Venezuela; también asistieron miembros de la delegación venezolana participantes en el acto conmemorativo, en Santiago de Cuba, por los hechos del Moncada hace seis décadas.
Durante el amistoso encuentro, Fidel y Maduro recordaron con profunda emoción el legado del Presidente Hugo Chávez Frías, quien en las próximas horas habría de cumplir 59 años de edad. De modo particular intercambiaron sobre los desafíos de esta nueva etapa de lucha.
En el diálogo sostenido intercambiaron acerca de la situación alimentaria, climatológica y el mantenimiento de la paz, y trataron aspectos relacionados sobre la cooperación bilateral entre ambos países.
Maduro reiteró el sincero agradecimiento a Cuba por su solidaridad y ejemplo revolucionario.

Maduro entregó a Fidel el libro Mi primera vida, de Ignacio Ramonet.

lunes, 13 de agosto de 2012

Mark Twain, elecciones en Cuba y extrema derecha de Miami

Ernesto Vera Mellado

Desde finales del siglo XIX y hasta su muerte, en 1910, el famoso escritor norteamericano Samuel Langhorne Clemens “Mark Twain” denunció la corrupción del sistema político de su país y desnudó la podredumbre la cual permitía que los asientos parlamentarios fueran comprados tal cual objetos en subasta.

El autor de Las aventuras de Tom Sawyer, de Huckleberry Finn y Un yanqui de Connecticut en la corte del rey Arturo, entre otros textos trascendentes, lamentó en varios escritos que la “invención curiosa e interesante” que es el ser humano, fuera tan propensa a legitimar, por la fuerza de la costumbre, los más abominables engendros políticos.

Pero es precisamente desde Estados Unidos que se ataca al sistema electoral cubano: “Las elecciones en Cuba son una farsa”, o “en Cuba no hay elecciones”, se contradicen los representantes de la extrema derecha de Miami, tan supuestamente ducha en "asuntos democráticos".

Cuando la partidocracia “hace aguas” en muchos lugares del mundo, proponen que sean los partidos -y no el pueblo- quienes postulen y elijan a los candidatos y promuevan sus “virtudes” mediante carnavalescas campañas electorales en las cuales, invariablemente, vence quien logró conseguir mayor recaudación, y no el de mayores méritos y más capacitado.

Pretenden abolir el derecho que tienen todos los ciudadanos cubanos, al arribar a la edad de 16 años, a la inscripción gratuita y automática en el registro electoral sin importar sexo, religión, raza o ideología política, así como aademás la transparencia que garantiza el escrutinio abierto de los votos.

La derecha más recalcitrante de Miami tiene como voceros a políticos norteamericanos de origen cubano que desde la época de la administración republicana de Ronald Reagan, y gracias a su apoyo, ocuparon puestos -que han llegado a ser incluso relevantes- en el Congreso de Estados Unidos.

Con ese soporte se montaron en la cresta de la ola reaccionaria la cual ellos levantan y pretenden hacer romper sobre Cuba, o por lo menos, arrastrar con ella a todo lo que no esté fuertemente aferrado a sus raíces.

Cuentan que fue a Mark Twain a quien, en cierta ocasión, una bella dama se acercó para insinuarle: "un hijo nuestro sería perfecto, pues sacaría mi belleza y su talento; y el sarcástico escritor -con quien la naturaleza no fue particularmente generosa en el aspecto físico- respondió: ¿Ha pensado usted, señorita, en la posibilidad de que el vástago herede esas cualidades nuestras, pero trocadas?"

No sería difícil anticipar el aspecto que tendría el resultado del maridaje entre el poco agraciado y nada participativo sistema electoral norteamericano y las “virtudes” humanistas y el "sentido de justicia" de quienes defendieron con histérica vehemencia el secuestro en Miami del niño cubano Elián González, y reclaman para sí el protagonismo de cuanto se fragua en ese país contra Cuba.

Engendro de tal naturaleza tendría, sin lugar a dudas, aspecto tan monstruoso que haría rabiar de envidia al mismísimo Frankestein.

De espaldas a manipulaciones y campañas, y frente al pueblo, el sistema electoral cubano ajusta engranajes para realizar su décimo tercer proceso desde 1976, con la activa participación de todos sus ciudadanos en edad de elegir.

El próximo 21 de octubre, y una semana después en aquellos sitios donde fuera necesaria la segunda vuelta, se efectuarán las elecciones parciales de las cuales saldrán los representantes municipales. En fecha posterior, los cubanos elegirán a sus diputados nacionales y a los integrantes de las asambleas provinciales.

Será oportunidad también para la autodenominada disidencia interna; basta que un miembro de su comunidad los proponga, o se postulen ellos, como ya ha sucedido.

Es probable que ninguno alcance la cantidad de votos necesarios -como ya ocurrió- pero al menos comprobarán el apoyo real que tienen entre la masa de votantes de su localidad.

sábado, 11 de agosto de 2012

“Érase una vez....en La Habana”: una película de Yoani Sánchez


Escena de la película “Érase una vez en América”

Solo citando un dicho común en mi país, “no hay límite a la indecencia”, puedo comentar lo que sucedió ayer, 21 de marzo de 2012. La “periodista y bloguera independiente”, Yoani Sánchez, a través de su Twitter, difundió la noticia de un tiroteo en La Habana.

El primer mensaje decía: “Acaban de disparar a la cabeza del chofer de un auto con matrícula diplomática, se dice que es de Venezuela. Zona tomada por policía”


Inmediatamente la noticia fue reproducida, sin ningún tipo de verificación, por los medios que suelen atacar al gobierno cubano.






El blog de la “periodista” de repente empezó a encenderse con comentarios relacionados con sus tweets. 
Sus más fieles seguidores, es decir las mismas 5 o 6 personas que suelen llenar con los comentarios más propagandísticos su blog, empezaron a inventarse teorías de conspiración. Hubo quien habló de un “ajuste de cuentas por petrodólares”, de un intento de asesinato por parte del gobierno “para luego acusar a la CIA o a la mafia de Miami”, “otro ejemplo de censura” ya que la “prensa oficial hablaba de una piedra que había roto la ventanilla del carro”. Todo eso envuelto en un contexto de miedo y de silencio, como en una escena de una película de Robert De Niro.

Mientras tanto, Yoani Sánchez seguía dirigiendo y alimentando esa película de policías: en otro tweet anunciaba que había “visibles impactos de bala en auto. Especialmente en ventanilla de copiloto. Funcionario herido, su esposa ilesa... hasta donde se sabe”, intentando mantener ese clima de incertidumbre y de conspiración afirmando que “a testigos en el lugar les dicen que el golpe fue una 'piedra' pero les preguntan si vieron a alguien acercarse? Moto? Camion? Interrogan?”



Y de repente....el silencio. Cuando empezó a circular la noticia, con pruebas fotográficas, de que se había tratato de una piedra lanzada contra la ventanilla de un automóvil y que no existían esos “visibles impactos de balas” ni un chofer muerto, la “bloguera” simplemente viró, cambió el tema. Al darse cuenta de que esa bobería era casi más grande de cuando intentó dirigir otra “película” escenando su prioprio secuestro “al peor estilo siciliano”, comprendió que era mejor seguir con la política acusatoria de siempre: arrestos y desapareciones en Cuba que duran....una o dos horas.

¿Hubo rectífica? ¿Hubo aclaración? Claro que no, implicaría que está aprendiendo lo que significa ser periodista.

jueves, 9 de agosto de 2012

Cuba, la isla de la salud

Salim Lamrani (OPERA MUNDI)

Desde el triunfo de la Revolución en 1959, el desarrollo de la medicina ha sido la gran prioridad del gobierno cubano, que ha transformado la isla del Caribe en una referencia mundial en este campo. En efecto, hoy día, Cuba es el país del mundo que cuenta con el mayor número de médicos por habitante.

En 2012, Cuba formó más de 11.000 nuevos doctores, los cuales cumplieron su carrera de seis años en sus facultades de medicina reconocidas por la excelencia de sus enseñanzas. Se trata de la mayor promoción médica de la historia del país, que ha hecho del desarrollo de la medicina y del bienestar social las prioridades nacionales. Entre estos médicos recién graduados, 5.315 son cubanos y 5.694 proceden de 59 países de América Latina, África, Asia e incluso de Estados Unidos, con una mayoría de bolivianos (2.400), nicaragüenses (429), peruanos (453), ecuatorianos (308), colombianos (175) y guatemaltecos (170). Así, en un año, Cuba formó casi el doble de médicos que la cifra total de la cual disponía en 1959.

En efecto, tras el triunfo de la Revolución Cuba sólo contaba con 6.286 médicos. De ellos 3.000 eligieron abandonar el país para ir a Estados Unidos, atraídos por las oportunidades profesionales que les ofrecía Washington. En nombre de la guerra política e ideológica que oponía al nuevo gobierno de Fidel Castro, la administración Eisenhower decidió vaciar la nación de su capital humano, hasta el punto de crear una grave crisis sanitaria.

Frente a ello, Cuba se comprometió a invertir masivamente en la medicina. Universalizó el acceso a los estudios superiores e instauró la gratuidad en todas las carreras. Así existen hoy día 24 facultades de medicina (frente a una sola en 1959) en trece de las quince provincias cubanas, y el país dispone de más de 43.000 profesores de medicina. Desde 1959 se formaron cerca de 109.000 médicos en Cuba. Con un médico por 148 habitantes (67,2 médicos por 10.000 habitantes, 78.622 en total) según la Organización Mundial de la Salud, Cuba es la nación del mundo mejor dotada en este sector. El país dispone de 161 hospitales y 452 policlínicas.

Para el año universitario 2011-2012, el número total de graduados en Ciencias Médicas, que incluye 21 perfiles profesionales (médicos, estomatólogos, enfermeros, psicólogos, tecnología de salud, etc.), se eleva a 32.171, tanto cubanos como extranjeros.

La Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana

Además de los cursos brindados en las 24 facultades de medicina del país, Cuba forma a estudiantes extranjeros en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana. En 1998, tras el huracán Mitch que asoló América Central y el Caribe, Fidel Castro decidió crear la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana (ELAM) –inaugurada el 15 de noviembre de 1999– con el fin de formar en Cuba a los futuros médicos del mundo subdesarrollado.

“Formar médicos prestos a ir adonde más se les necesita y a quedarse todo el tiempo necesario, tal es la razón de ser de nuestra escuela desde su fundación”, explica la doctora Miladys Castilla, vicerrectora de la ELAM. Actualmente, 24.000 estudiantes procedentes de 116 países de América Latina, África, Asia, Oceanía, y también de Estados Unidos (500 por promoción) cursan una carrera de medicina gratuita en Cuba. Entre la primera promoción de 2005 y 2010, 8.594 jóvenes doctores salieron de la ELAM. Las promociones de 2011 y 2012 fueron excepcionales con cerca de 8.000 egresados. En total, cerca de 15.000 médicos se formaron en la ELAM en 25 especialidades diferentes.

La Organización Mundial de la Salud rindió homenaje al trabajo de la ELAM:

“La Escuela Latinoamericana de Medicina recibe a jóvenes apasionados de los países en desarrollo y los devuelve a casa formados como médicos. De lo que se trata es de impulsar la equidad sanitaria […].

La ELAM […] ha hecho suya la premisa de la «responsabilidad social». La Organización Mundial de la Salud define la responsabilidad social de las facultades de medicina como la obligación de dirigir sus actividades de formación, investigación y servicios hacia la satisfacción de las necesidades prioritarias de salud de la comunidad, región o país al que tienen la obligación de servir.

La finalidad de la ELAM es formar a los médicos principalmente para que presten servicio público en comunidades urbanas y rurales desfavorecidas mediante la adquisición de competencias en materia de atención primaria integral, que van desde la promoción de la salud hasta el tratamiento y la rehabilitación. A cambio de la promesa no vinculante de ejercer en zonas desatendidas, los alumnos reciben una beca completa y un estipendio pequeño, y cuando se gradúan no tienen deudas escolares.

[En cuanto al proceso de selección] se da preferencia a los candidatos de bajos recursos, que de otra manera no podrían costearse los estudios médicos. «Como consecuencia, el 75% del alumnado proviene del tipo de comunidades que necesitan médicos, en particular de una gran variedad de minorías étnicas y pueblos indígenas» […].

Los nuevos médicos trabajan en la mayor parte de los países americanos, incluidos los Estados Unidos, varios países africanos y una buena parte del Caribe de habla inglesa.

Escuelas como la ELAM plantean un desafío al sector de la educación médica de todo el mundo para que adopte un mayor compromiso social. Como comenta Charles Boelen, quien fuera coordinador del programa de Recursos Humanos para la Salud de la OMS: «La idea de la responsabilidad social (merece) atención en todo el mundo, incluso dentro de los círculos médicos tradicionales… El mundo necesita con urgencia gente comprometida que genere los nuevos paradigmas de la formación médica»”.

La solidaridad internacional

Del mismo modo, en el marco de sus programas de colaboración internacional, Cuba forma también cada año cerca de 29.000 estudiantes extranjeros en ciencias médicas en tres carreras: medicina, enfermería y tecnología de salud, en ocho países del mundo (Venezuela, Bolivia, Angola, Tanzania, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Timor Leste ).

Desde 1963 y el envío de la primera misión médica humanitaria a Argelia, Cuba se ha comprometido a curar a las poblaciones pobres del planeta, en nombre de la solidaridad internacionalista y de los siete principios de la medicina cubana (equidad, gratuidad, solidaridad, accesibilidad, universalidad, corresponsabilidad y justicia). Las misiones humanitarias cubanas se extienden por cuatro continentes y revisten un carácter único. En efecto, ninguna otra nación del mundo, incluso las más desarrolladas, ha tejido semejante red de cooperación humanitaria a través del planeta. Así, desde su lanzamiento, cerca de 132.000 médicos y otro personal de salud trabajaron voluntariamente en 102 países. En total, los médicos cubanos curaron a más de 85 millones de personas en el mundo y salvaron 615.000 vidas. Actualmente 31.000 colaboradores médicos ofrecen sus servicios en 69 naciones del Tercer Mundo.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), “uno de los ejemplos más exitosos de la cooperación cubana con el Tercer Mundo es el Programa Integral de Salud para América Central, el Caribe y África”.

En el marco del Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), Cuba y Venezuela decidieron lanzar en julio de 2004 una amplia campaña humanitaria continental con el nombre de Operación Milagro. Consiste en operar gratuitamente a latinoamericanos pobres víctimas de cataratas y otras enfermedades oculares, pero que se encuentran en la imposibilidad de financiar una operación que cuesta entre 5.000 y 10.000 dólares según los países. Esta misión humanitaria se ha extendido a otras latitudes (África, Asia). La Operación Milagro dispone de 49 centros oftalmológicos en 15 países de América Central y el Caribe. En 2011, más de dos millones de personas de 35 países recobraron la vista.

La medicina de desastre

En cuanto a la medicina de desastre, el Centro por la Política Internacional de Washington, que dirige Wayne S. Smith, antiguo embajador estadounidense en Cuba, apunta en un informe que “no hay ninguna duda en cuanto a la eficiencia del sistema cubano. Sólo unos cubanos perdieron la vida en los 16 huracanes más importantes que golpearon la isla en la última década, y la probabilidad de perder la vida en un huracán en Estados Unidos es 15 veces superior a la de Cuba”.

Este informe agrega que

“contrariamente a Estados Unidos, la medicina de desastre en Cuba forma parte integrante de la carrera médica, y la educación de la población sobre el modo de actuar empieza en la escuela primaria […]. Incluso los niños más pequeños participan en los ejercicios y aprenden los primeros auxilios así como las técnicas de supervivencia, muchas veces a través de dibujos animados, así como el modo de plantar hierbas medicinales y encontrar comida en caso de catástrofe natural. El resultado es la adquisición de una fuerte cultura de prevención y de una preparación sin equivalente”.

Un índice de desarrollo humano elevado

Esta inversión en el campo de la salud –un 10% del presupuesto nacional– ha permitido a Cuba conseguir resultados excepcionales. Así, gracias, entre otros, a su medicina preventiva, la Isla del Caribe dispone de la tasa de mortalidad infantil –un 4,9 por mil (frente a un 60 por mil en 1959) – más baja de América –inferior a la de Canadá y Estados Unidos– y del Tercer Mundo. Del mismo modo, la esperanza de vida de los cubanos –78,8 años (frente a 60 años en 1959) – es similar a la de las naciones más desarrolladas.

Las más importantes instituciones internacionales alaban este desarrollo humano y social. Así, el Fondo de Población de las Naciones Unidas señala que Cuba “adoptó hace más de medio siglo programas sociales muy avanzados, que han posibilitado al país alcanzar indicadores sociales y demográficos comparables con los de países desarrollados”. El Fondo agrega que “Cuba es una evidencia que permite concluir que las limitaciones de las economías en desarrollo no constituyen necesariamente un obstáculo insalvable en el progreso del estado de salud, el cambio demográfico y el bienestar”.

Cuba sigue siendo una referencia mundial en el campo de la salud, particularmente para las naciones del Tercer Mundo. Demuestra que es posible alcanzar un alto nivel de desarrollo social, a pesar de los recursos limitados y de un estado de sitio económico sumamente severo que impone Estados Unidos desde 1960, con tal que se ubique al ser humano en el centro del proyecto de sociedad.

Salim Lamrani es Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

sábado, 4 de agosto de 2012

La 'típica infelicidad' cubana

Publicado por

Foto tomada en Internet
Días atrás, mi atención se fijó en un texto escrito por el llamado periodista independiente cubano Ivan Gracía y publicado por el periódico digital Diario de Cuba. Es evidente que entre el comentarista cubano y yo no hay ninguna posibilidad de compartir ningún punto de vista, pero como siempre quedo sin palabras al enterarme hasta donde puede llegar (o, si se quiere, lo que puede generar) el desconocimiento del mundo, una imagen distorsionada de la realidad y una confianza ciega en el modelo ‘occidental’.

Dicho texto titulaba “¿Se puede ser feliz en Cuba?" Tras una pequeña introducción (que comparto plenamente) sobre el carácter subjetivo de la felicidad y su definición como un “estado de ánimo poco exigente”, empieza el típico show anticubano. El texto describe una situación que, según Ivan García, es típica de Cuba.  El citado comentarista pretende analizar “cómo las carencias materiales (en Cuba, NdR) hacen infeliz a un matrimonio habanero”.

En primer lugar, la infeliz pareja encuentra unas dificultades -digamos logísticas- en su apartamento; el motor del edificio que lleva el agua desde las cisternas hasta los apartamentos hoy está roto y por tanto tienen que cargar una docena de cubos de agua para poder asearse. Además un arreglo al tendido eléctrico de la zona provoca un corte desde las 9 de la mañana hasta las 3 de la tarde. 

El desayuno se considera tremendo. El pan garantizado por la libreta parece ser ácido (me encantaría saber el sentido de esa palabra) y el café no es puro sino un sucédaneo ligado con chícharos. Sólo es mañana y las malditas circustancias cubanas le han añadido una dosis de bilis a su hígado (de la pareja, NdR).

Pero no es todo. Por la calle empieza la terrible odisea cubana: abordar un ómnibus metropolitano para llevar al parque de diversiones a los hijos este domingo. Dos horas en la parada. Un combate cuerpo a cuerpo dentro de la guagua. Gritos, malos olores y los niños llorando e incómodos. Es decir, ¡un típico problema de un país subdesarrollado!

Llegan al parque, pero en Cuba siempre hay algo que destruye la felicidad de las personas. En ese caso, la terrible lluvia cubana (quizás programada por el gobierno cubano para destruir la felicidad de nuestros amigos) que obliga la familia a correr para no mojarse. Luego llegan a un café en moneda dura. Y aquí, en ese terrible lugar, se consuma la peor tragedia para los niños cubanos: el padre, con su salario en moneda nacional, no puede comprar un chocolate Nestlé a sus hijos. Esta imposibilidad genera todo tipo de reacción entre nuestros amigos cubanos. Los hijos, probablemente, de desesperan. El padre tiene una reacción más inmadura que sus hijos y, diría yo, un poco exagerada: vuelve a sentirse frustrado e infeliz. Quiere que la tierra se lo trague.

Baja la noche y con ella llega la hora de cenar. La comida, por pura casualidad, es más o menos decente: pollo, arroz, frijoles colorados, ensalada y una natilla deliciosa. Claramente se trata de un caso; la triste realidad es otra: las familias pobres suelen cenar carne de cerdo solo los fines de semana. ¡Qué triste destino!

Después de la pobre cena, los esposos conversan y se hacen la fatídica pregunta: ¿Somos felices en Cuba? La respuesta es un categórico ¡no! Ellos desean otro modo de vida. Y sueñan. Desean cambiar los muebles viejos, reparar la casa, comprar una tele, ver canales extranjeros, tener un ordenador, navegar por internet, comer lo que les plazca y no esas repugnantes croquetas de clarias [...] un aire acondicionado, un sistema de transporte público eficiente,. calles y parques iluminados y limpios y agua potable las 24 horas.
Por fin llega la solución: el futuro del matrimonio y sus hijos es marcharse de Cuba. Consideran que podrían ser más felices fuera de la isla. ¿Pero dónde? La respuesta es sencilla, hay que marcharse en un bote de goma a Florida.

La culpa de esas carencias la conocen muy bien nuestros amigos. No es el contexto histórico-geográfico del Caribe. No es un bloqueo que ha provocado más de medio siglo de aislamiento económico, comercial, político y financiero. La culpa es toda de los hermanos Castro quienes no traerán el cambio que ellos desean.

Una vez más, me he encontrado en un texto típicamente modernista y completamente fuera de todo sentido común. El autor intenta hablarnos de grandes problemas que afectan a la sociedad cubana pero por fin se cae en una ridícula exageración al hablar de guaguas llenas y de chocolate caro. La visión modernista del autor se entiende bien cuando propone la única solución posible para el matrimonio: irse a Florida.

No es la prima vez que dichos autores intentan hablar de una Cuba en ruína llevando argumentos tan rídiculos. Hay que recordar, por ejemplo, el intento de Yoani Sánchez, el pasado día de la mujer, de describir una situación agotante para las mujeres de Cuba, quienes, entre otras cosas, no podían comprar pañales desechables. O también hay que citar las declaraciones de los dos actores que, el pasado mes de abril, huyeron de Cuba y dejaron entrevistas describiendo una situación trágica: las mujeres no tienen el dinero para vestirse bonito y los jóvenes no tienen el dinero para ir a la discoteca.

La ironía es inevitable. Un autor de un país pobre, del tercer mundo, que comparte situaciones de pobreza similares a los países de su entorno geográfico y que, a pesar de eso, ha alcanzado niveles de desarrollo humano análogos a los países del primer mundo, toca el ridículo al catalogar las carencias cubanas y presentar como única solución la emigración hacia el vecino del Norte. Los lectores procedentes de Europa o de América del Norte, entenderán muy bien la absurdidad de ese texto y el grotesco intento derrotista de su autor (independiente). Además, entenderán muy bien que si son esos los problemas más trágicos que afligen a la sociedad cubana, entonces se puede concluir que Cuba goza de un altísimo nivel de desarrollo ya que su población está completamente libre de los problemas que caracterizan sociedades similares: pobreza extrema, hambre, malnutrición, mortalidad, enfermidades, desempleo, desamparo, violencia, entre otros.

viernes, 3 de agosto de 2012

Las sanciones económicas contra Cuba bajo la administración Obama



Por Salim Lamrani
Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV. Profesor en las Universidades Paris-Sorbonne-Paris IV y Paris-Est Marne-la-Vallée. Periodista, especialista sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos
La llegada al poder del Presidente Obama en Estados Unidos en 2008 marcó una ruptura de estilo respecto a la anterior administración Bush hacia Cuba. No obstante, salvo el levantamiento de algunas restricciones relativas a los viajes, las sanciones económicas siguen aplicándose, incluso de modo extraterritorial. He aquí algunos ejemplos recientes.
Durante su campaña electoral en 2007, el entonces candidato Barack Obama hizo una lúcida constatación sobre el carácter obsoleto de la política de Estados Unidos hacia Cuba. Una vez elegido, declaró su voluntad de buscar “un nuevo comienzo con Cuba”. “Creo que podemos llevar la relación entre EE.UU. y Cuba en una nueva dirección y lanzar un nuevo capítulo de acercamiento que continuará durante mi mandato”, subrayó(1).
Obama había denunciado la política de su predecesor hacia Cuba, el cual había limitado fuertemente los viajes de la comunidad cubana de Estados Unidos. “Se trata a la vez de una cuestión estratégica y humanitaria. Esta decisión […] ha tenido un impacto profundamente negativo sobre el bienestar del pueblo cubano. Otorgaré a los cubanoamericanos derechos ilimitados para visitar a sus familiares y mandar dinero a la Isla”, se comprometió(2).
Obama cumplió su palabra. En abril de 2009 anunció el levantamiento de algunas restricciones que afectan a los cubanos que viven en Estados Unidos y que tienen familiares en la isla, que entró en vigor el 3 de septiembre de 2009. Desde entonces pueden viajar a su país de origen sin ningún obstáculo (en vez de catorce días cada tres años) y mandar remesas ilimitadas a sus familias (en vez de cien dólares al mes)(3).
Aplicación extraterritorial de las sanciones económicas contra Cuba
No obstante, Washington no ha vacilado en aplicar las sanciones económicas, incluso de modo extraterritorial, violando así gravemente el derecho internacional. En efecto, éste estipula que las legislaciones nacionales no pueden ser extraterritoriales, es decir aplicarse fuera del territorio nacional. Así, la ley brasileña no puede aplicarse en Argentina. Del mismo modo, la legislación venezolana no puede aplicarse en Colombia. Ahora bien, la ley estadounidense de las sanciones económicas contra Cuba se aplica en todos los países del mundo.
En efecto, en junio de 2012, el banco neerlandés ING recibió la más importante sanción jamás dictada desde el inicio del estado de sitio económico contra Cuba en 1960. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó a la institución financiera con una multa de 619 millones de dólares por realizar, entre otras, transacciones en dólares con Cuba, a través del sistema financiero estadounidense, entre 2002 y 2007(4).
El Departamento del Tesoro también obligó al banco neerlandés a romper sus relaciones comerciales con Cuba y anunció que “ING aseguró a la Oficina de Control de Activos Extranjeros que había puesto fin a las prácticas que llevaron al acuerdo de hoy”. Así, Washington prohibió a un banco europeo toda transacción comercial con Cuba(5).
El gobierno cubano denunció esta nueva aplicación extraterritorial de las sanciones económicas, las cuales, además de impedir todo comercio con Estados Unidos (excepto las materias primas alimenticias), constituyen el principal obstáculo al desarrollo de las relaciones comerciales de Cuba con el resto del mundo. “El Gobierno de Estados Unidos sancionó unilateralmente al banco ING por tramitar, en conjunto con sus subsidiarias en Francia, Bélgica, Holanda y Curazao, transacciones financieras y comerciales de entidades cubanas, prohibidas por la criminal política de bloqueo contra Cuba”, subraya el comunicado oficial(6).
Adam Szunin, Director de la OFAC, aprovechó la ocasión para advertir a las empresas extranjeras que tienen relaciones comerciales con Cuba. Esta multa “debería servir como una clara advertencia a cualquiera que considere aprovecharse de evadir las sanciones de los Estados Unidos”, declaró, reafirmando así que Washington seguiría aplicando sus medidas extraterritoriales(7).
Otras empresas extranjeras también fueron sancionadas por sus relaciones comerciales con Cuba. Así, la multinacional sueca Ericsson, especializada en el campo de las telecomunicaciones, tuvo que pagar una multa de 1,75 millones de dólares por reparar, mediante su filial basada en Panamá, equipos cubanos de un valor de 320.000 dólares, en Estados Unidos. Tres empleados, implicados en el caso, también fueron despedidos(8).
El 10 de julio de 2012, el Departamento del Tesoro infligió una multa de 1,35 millones de dólares a la empresa estadounidense Great Western Malting Co. por vender cebada a Cuba, mediante una de sus filiales extranjeras entre agosto de 2006 y marzo de 2009. No obstante, el derecho internacional humanitario prohíbe todo tipo de embargo sobre las materias primas alimenticias y los medicamentos, incluso en tiempos de guerra. Ahora bien, oficialmente, Cuba y Estados Unidos jamás han estado en conflicto(9).
En Francia, Mano Giardini y Valérie Adilly, dos directores de la agencia de viajes estadounidense Carlson Wagonlit Travel (CWT), fueron despedidos por vender paquetes turísticos con destino a Cuba. La empresa corre el riesgo de recibir una multa de 38.000 dólares por estancia vendida, lo que suscitó la ira de algunos asalariados que difícilmente comprenden la situación. “¿Por qué Carlson no retiró del sistema de reservas los productos Cuba ya que no teníamos derecho a vender?”, preguntó un empleado(10).
Del mismo modo, es posible que CWT no sea autorizada a responder a los concursos de los viajes de la administración estadounidense, los cuales representan una parte sustancial de su volumen de negocios. La dirección de CWT se expresó al respecto: “En estas condiciones, tenemos que aplicar la regla estadounidense que prohíbe mandar a viajeros a Cuba, incluso para las filiales”. Así, una filial estadounidense basada en Francia está obligada a aplicar la ley estadounidense sobre las sanciones económicas contra Cuba, mofándose de la legislación nacional en vigor(11).
Google censurado y un presupuesto de 20 millones de dólares para la “democracia digital”
Más insólito, las sanciones económicas prohíben que los cubanos utilicen algunas funciones del motor de búsqueda Google, tales como Google Analytics (que permite calcular el número de visitas en un sitio web, así como su origen), Google Earth, Google Destktop Search, Google Toolbar, Google Code Search, Google AdSense o Google AdWords, privando así a Cuba de acceso a estas nuevas tecnologías y a numerosos productos descargables. La empresa estadounidense proporcionó una explicación mediante su representante Christine Chen: “Lo teníamos escrito en nuestros términos y condiciones. No se puede usar Google Analytics en los países sometidos a embargos”(12).
Al mismo tiempo, mientras que Washington impone a Google restringir el uso de sus servicios digitales en Cuba y prohíbe que La Habana se conecte a su cable de fibra óptica para Internet, el Departamento de Estado anunció que iba a dedicar, mediante la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la suma de 20 millones de dólares a “activistas de los derechos humanos, periodistas independientes y bibliotecas independientes en la isla”, con el fin de difundir, entre otras, la “democracia digital”(13).
La administración Obama, lejos de adoptar “un nuevo comienzo con Cuba”, sigue imponiendo sanciones económicas que afectan a todas las categorías de la población cubana empezando por las más vulnerables o sea las mujeres, los niños y los ancianos. No vacila en sancionar a empresas extranjeras violando el derecho internacional al aplicar medidas extraterritoriales. También se niega a oír el reclamo unánime de la comunidad internacional que condenó en 2011, por vigésimo año consecutivo, la imposición de un estado de sitio anacrónico, cruel e ineficaz, que constituye el principal obstáculo al desarrollo de la nación.
Notas:
(1) The Associated Press, «Obama Seeks ‘New Beginning’ With Cuba», 17 de abril de 2009.
(2) Barack Obama, «Our Main Goal: Freedom in Cuba», The Miami Herald, 21 de agosto de 2007.
(3) Office of Foreign Assets Control
, «Hoja informativa: Tesoro modifica reglamento para el control de bienes cubanos a fin de implementar el programa del Presidente sobre visitas familiares, remesas y telecomunicaciones», Treasury Department, 3 de septiembre de 2009.
(4) Office of Foreign Assets Control, «Settlement Agreement ING», Department of the Treasury, junio de 2012. http://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/CivPen/Documents/06122012_ing_agreement.pdf (sitio consultado el 10 de julio de 2012).
(5) Ibid.
(6) Ministry of Foreign Affairs of Cuba, «Statement by the Ministry of foreign Affairs», 20 de junio de 2012. http://www.cubaminrex.cu/english/Statements/Articulos/StatementsMINREX/2012/Statement200612.html (sitio consultado el 10 de julio de 2012).
(7) Ibid.
(8) Steve Stecklow & Bail Katz, «U.S. to Fine Ericsson in Panama $1,75 Million Over Cuba Shipments», Reuters, 24 de mayo de 2012.
(9) Office of Foreign Assets Control, «Enforcement Information for July 10, 2012», Department of the Treasury, 10 de julio de 2012. http://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/CivPen/Documents/07102012_great_western.pdf (sitio consultado el 12 de julio de 2012).
(10) Jean da Luz, «Carlson Wagonlit Travel: l’embargo cubain fait tomber des têtes en France», Tourmag, 2 de julio de 2012; Geneviève Bieganowsky. «Licienciements, Carlson redoute la perte des budgets voyages de l’administration US», Tourmag, 3 de julio de 2012.
(11) Ibid.
(12) Michael McGuire, «Google responde a denuncias de Cuba», The Miami Herald, 20 de julio de 2012.
(13) Juan O. Tamayo, «Estados Unidos busca romper censura tecnológica en Cuba», El Nuevo Herald, 23 de junio de 2012.

[El último libro de Salim se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

Mandela, un nombre para la libertad

Daniela Saidman
Por resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas se celebra cada 18 de julio el Día Internacional de Nelson Mandela, por la paz, la democracia y la libertad


Se hizo himno “Sueño con serpientes”, esa canción en la que Silvio Rodríguez comienza recitando unos versos del poeta Bertolt Brecht, que dicen que “hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. Estos versos parecen escritos y cantados para esos héroes infinitos que abriga la historia humana, pero no la escrita por los vencedores, sino esa otra, la que a pesar de haber tratado de silenciar se vuelve canto y poema. Así es la vida de Nelson Mandela (Mvezo, Provincia Oriental del Cabo en Sudáfrica, 18 de julio de 1918) una voz necesaria de los pueblos que resistieron y aún resisten.


En reconocimiento a su vida y a sus luchas, fue que la Organización de las Naciones Unidas decidió celebrar cada 18 de julio, el Día Internacional de Nelson Mandela, un día para la paz, la democracia y la libertad.
Un hombre, un sueño

Cuando salió de su encierro de 28 años, Mandela había cumplido ya los 72 años de edad. Pasó su juventud tras las rejas, acusado de sabotaje y condenado a una cadena perpetua. Pero la cárcel no dejó de hacerlo crecer en el imaginario de su pueblo. Sino que se convirtió en la metáfora de la lucha por la igualdad en Sudáfrica. Su vida, sus palabras, su legado, son luz venciendo las sombras de la persecución y el apartheid. Fue además el primer negro Presidente de Sudáfrica, pero eso fue después.

Luego de la fundación del Partido Nacional Sudafricano en 1948, con su política de segregación racial (el apartheid), las posiciones y el compromiso político de Mandela cobraron relevancia dentro del Congreso Nacional Africano, fundamentalmente en la Campaña de desobediencia civil de 1952, y el Congreso del Pueblo de 1955, en el que la adopción de la “Carta de la Libertad” dejó de manifiesto el programa principal en la causa contra la discriminación.

“Lucharé contra el gobierno junto a ustedes, pulgada a pulgada y milla a milla, hasta que logremos la victoria. (…) ¿Qué harán ustedes? Por mi parte, ya he hecho mi elección. No abandonaré Sudáfrica no me rendiré. Sólo con penurias, sacrificio y acción militante se puede conquistar la libertad. La lucha es mi vida. Seguiré luchando por la libertad hasta el fin de mis días”. Declaración de prensa, «La lucha es mi vida». 26 de junio de 1961.

Mientras estuvo en la cárcel Mandela estudió Derecho por correspondencia, a través de un programa externo de la Universidad de Londres. Logró titularse como Licenciado en Derecho, herramienta que le sirvió también para blandir la defensa de los más que tenían menos en esa Sudáfrica que fue durante tanto tiempo prisión para sus hijos e hijas. Nelson Mandela combatió contra la segregación racial de Sudáfrica, que no es más que una forma de dominación y violencia, que durante décadas fue impuesta por los blancos colonizadores ingleses.

“En todo lo que hagamos tenemos que asegurar la cicatrización de las heridas que se infligieron a todo nuestro pueblo a través de la gran línea divisoria impuesta a nuestra sociedad por siglos de colonialismo y apartheid. Debemos garantizar que el color, la raza y el género sean sólo un don dado por Dios a cada uno de nosotros y no una marca o un atributo indeleble que otorgue a algunos una condición especial”. (Discurso ante la Asamblea General de la ONU, 3 de octubre de 1994).
Libertad

No hay forma de encerrar o asesinar las ideas. Ellas, hermosa pasión humana, siempre, siempre vuelan y hallan caminos para encontrarse con las otredades. Por eso, tal vez nunca pudieron doblegar a Mandela y por eso es él, ejemplo de compromiso libertario.

Despertó solidaridades a lo largo de su vida en cautiverio. Cuando en 1990 fue liberado, Mandela había recorrido un largo camino en la vida política de Sudáfrica. Desde la cárcel fue un factor de unificación entre los movimientos políticos de oposición al apartheid.

En 1993 recibió el Premio Nobel de la Paz (junto con F.W. de Klerk) y un año después, en la realización de las primeras elecciones “multirracionales” de Sudáfrica, Mandela fue electo, con un alto porcentaje de respaldo popular, como Presidente de su país.

Su voz, es voz también del sur, de ese otro sur que lleva entre los pliegues el hondo sonido de los tambores y los sueños. Y es que al final, el camino del África, es nuestro camino, porque son los andares de los pueblos que andan soñando y haciendo nacer libertades de la tierra.

Compromiso
“Vivimos en un mundo en el que los conocimientos y la información han avanzado a pasos agigantados, sin embargo millones de niños no van a la escuela. Vivimos en un mundo en el que la pandemia del SIDA pone en peligro el entramado mismo de nuestras vidas. Pero gastamos más dinero en armas que en garantizar el tratamiento y el apoyo para millones de personas infectadas con VIH. Es un mundo de grandes promesas y esperanzas. Pero también es un mundo de desesperanza, enfermedad y hambre.

La eliminación de la pobreza no es un gesto de caridad. Es un acto de justicia. Es la protección de un derecho humano fundamental, el derecho a la dignidad y a una vida decente. Mientras persista la pobreza, no habrá verdadera libertad”.

Nelson Mandela, Concierto Live 8, Johannesburgo, Sudáfrica, 2005

Cuba: las cosas como son

Ángel Guerra Cabrera 

El 19 de julio entraron en Cuba con visa de turistas el sueco Jens Aron Modig y el español Ángel Carromero Barrios. Pero no se dedicaron a hacer turismo pues tenían otros intereses a los que se entregaron no más llegar. Uno en su condición de líder del Partido Demócrata Cristiano sueco (formación afín al estadounidense Tea Party) y presidente de su organización juvenil y el otro de vicesecretario general de Nuevas Generaciones(NG), rama de juventud del Partido Popular(PP) español, se apresuraron a reunirse con Oswaldo Payá, líder del contrarrevolucionario Movimiento Cristiano Liberación(MLC). Y es que a que a eso iban.

Según admitió Modig a la prensa nacional y extranjera el viaje tenía tres propósitos: entregar dinero a Payá, asesorarlo en la creación de una organización juvenil del MCL y transportarlo a donde necesitara. En síntesis, el sueco y el español se involucraron en una operación contra el orden constitucional de Cuba, diseñada por altos mandos de los mencionados partidos, conocidos por su trayectoria en la dirección y financiamiento de actividades insertas en los planes anticubanos de Estados Unidos. Un editorial de Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba cita a Anikka Rigo, jefa de la Sección de Relaciones Exteriores del Partido Demócrata Cristiano sueco como la principal organizadora de la misión, en la que también intervino –entre otros- Pablo Casado Blanco, diputado del PP, presidente de NG y ex asesor de José María Aznar, quien fuera presidente del gobierno español y es reconocido como uno de los cabecillas de la ultraderecha internacional y enfermizo anticubano.

De modo que el 22 de julio, tan pronto los visitantes impartieron a Payá asesoría para crear la agrupación juvenil, con igual propósito tomaron rumbo a Santiago de Cuba en un auto rentado, en compañía de aquel y su correligionario Harold Cepero. Ya internados en el oriente de Cuba el coche, se abalanzó fuera de control contra un árbol a tal velocidad que Payá murió en el acto y Cepero quedó gravemente herido. De ello dieron fe el peritaje e investigación policiales y tres testigos presenciales cubanos, que pueden visionarse en Youtube. Carromero conducía el vehículo y se le imputa el cargo de homicidio imprudencial.

Pero no habían pasado dos horas del accidente y ya CNN en español se hacía eco a bombo y platillo de la denuncia de familiares de Payá según la cual este habría sido víctima de un atentado. No importaba que no hubieran hablado siquiera con algún testigo o sobreviviente del accidente, calificado de “extraño” por las hienas mediáticas incluso después de darse a conocer el informe pericial cubano.

Aquí lo sustantivo es que una acusación de esta naturaleza sólo puede obedecer a mala intención, fanatismo o ignorancia sobre la forma invariable de proceder de las autoridades cubanas. Desde los días de la guerra de liberación ha sido proverbial el respeto de los revolucionarios cubanos por la integridad física y la dignidad del enemigo. Cientos de soldados de la dictadura batistiana se entregaban al Ejército Rebelde ya que sabían que serían tratados con el mayor respeto. Los mercenarios de Bahía de Cochinos fueron devueltos sanos y salvos a sus jefes de la CIA. En la isla no se tortura, no existen desapariciones forzadas ni asesinatos extrajudiciales cuando sí hay abrumadoras evidencias de esas prácticas en tantos países que se autoproclaman ejemplo de democracia.

Estados Unidos y sus aliados europeos –principales acusadores de Cuba- se han cansado de cometer crímenes contra la humanidad a lo largo de siglos, más recientemente en Irak, Afganistán, Libia y, por supuesto, en el apoyo a los inauditos desmanes contra los palestinos por no hablar del alarmante abuso policial contra los manifestantes o simplemente personas de piel oscura en esos países.

Pero en Cuba, sometida a un férreo bloqueo y una guerra no declarada por Washington, no existe otra oposición que los grupos de bolsillo financiados y dirigidos por este con el declarado objetivo de derrocar al gobierno revolucionario. No es raro escuchar en la isla discrepancias y críticas a la gestión gubernamental pero ningún cubano patriota forma parte de los grupos pagados y entrenados en su sede por la Oficina de Intereses de Estados Unidos o por “turistas” como Modig y Carromero. Visitas que se están haciendo muy frecuentes. El político sueco, según su propia confesión a la prensa, ya estuvo en Cuba en iguales trajines en 2009.

¿Por qué en Cuba eso sería diferente?

Bidonville de Dharavi (India)

Más de una vez he quedado involucrado en una discusión más o menos animada -dependiendo del interlocutor- sobre los supuestos beneficios que traería en Cuba el establecimiento de un sistema económico capitalista y de un sistema político pluripartidario, algo que esas personas -en una sola palabra- califican como moderno.

Sin saberlo, estas personas -aunque sea de manera bastante arcaica- enuncian todos los principios básicos de la que entre los años sesenta y setenta se conocía como ‘ideología de la modernización’.
En primer lugar existe una profunda confusión entre dos términos que hoy en día son considerados distintos en todo el mundo, excepto en unos cuantos atrasados círculos conservadores. Se trata de los conceptos de desarrollo y de crecimiento, donde el primero se refiere a algo cualitativo (social, político, demográfico, ecológico) y el segundo a algo meramente cuantitativo (económico-monetario). Esto es decir que el aumento de la riqueza de un país (por ejemplo el PIB) expresa un proceso de crecimiento pero no implica necesariamente un proceso de desarrollo.

Referiéndose a un significado único de dichos términos, esas personas (y esas teorías) tienen una visión del mundo profundamente dicotómica y dualista: en un lado del mundo (donde ellos viven o quisieran vivir) existen las sociedades avanzadas, desarrolladas, civilizadas, ricas, modernas; por contraposición, al otro lado del mundo (donde ellos no viven o no quisieran vivir) se encuentran especularmente las sociedades atrasadas, subdesarrolladas, incivilizadas, pobres, tradicionales.
Además, el subdesarrollo y la pobreza parecen considerarse como una etapa temprana del proceso evolutivo que, inevitablemente, llevará a la modernidad y al desarrollo. Exactamente en línea con lo que decía un teorico, cuyo nombre no recuerdo, en la década de los cincuenta, hablando de una ‘trayectoria líneal hacia la modernidad’ que todos los países del mundo, tarde o temprano, habrían puesto en marcha con el ayudo de los países modernos.

Esa aberrante “teoría” fue enunciada en plena guerra fría y, sobre todo, en pleno proceso de descolonización y nada más era que una justificación para atraer a los países de nueva independencia en el bloque del primer mundo político liderado por los Estados Unidos y evitando cualquier acercamiento a la izquierda.

Hoy en día, tras el fin de la guerra fría y del proceso de descolonización (excepto en algunos absurdos casos como Puerto Rico o Las Malvinas), la Comunidad Internacional está formada por 193 países (internacionalmente reconocidos) y muchos de esos, en manera voluntaria o –en la mayoría de los casos- a través de la imposición y con mucho derramamiento de sangre, han adoptado la economía de mercado.
Algunos, en realidad muy pocos, en los últimos años han registrado extraordinarias tasas de crecimiento (por ejemplo India, Brasil, México, Sudáfrica). Imagínense que al final de 2011 en la lista de países por PIB (a paridad de poder adquisitivo), dichas naciones se encontraban entre las más ricas del mundo y, sobre todo, India, Brasil y México que ocupan respectivamente el cuarto, el octavo y el duodécimo lugar en la clasífica mundial.

Claramente se trata de países perfectamente integrados en la red mundial y, en algunos casos, se trata de países que en un futuro no muy lejano dominarán la escena económica mundial convirtiéndose en ‘grandes potencias’. Pero veamos cuales son sus niveles de desarrollo. Hay que considerar, por ejemplo, que la India tiene una tasa de mortalidad infantil del 46‰, que tiene una espectativa de vida de 67 años, una tasa de alfabetización del 66%, un índice de desarrollo humano que la coloca en la posición número 134 (“tan alto” solo gracias al hecho de que el índice por un tercio depende del PIB); hay que considerar que en la India cada año mueren 170.000 personas infectadas con el SIDA.

Cuba, económicamente no puede competir -a nivel de crecimiento- con una futura potencia global como India pero nada tiene que envidiarle a nivel de desarrollo. Por ejemplo, Cuba tiene una tasa de mortalidad infantil del 4,83‰, una espectativa de vida de casi 78 años, una tasa de alfabetización de 99,8% (el segundo país más alfabetizado del mundo), tiene un índice de desarrollo humano que la coloca en la posición número 51 (muy alta a pesar de que un tercio del índice se calcula con el PIB). En Cuba, cada año, mueren menos de 100 personas infectadas con el SIDA.

Nunca me han gustado los números y nunca he creído la supuesta afirmación de que los números, como tales, tienen valor absoluto. Los números también deben ser interpretados y contextualizados. Pero el objetivo de esa entrada es dar una demostración a los interlocutores (de los que hablaba al principio) del hecho de que nunca ha existido y nunca existirá un único camino hacia la “modernidad”. También hay que aclarar que en esta pequeña análisis he hablado de India porque es un país económicamente avanzado; no hay que olvidar que la mayoría de los países del mundo que han experimentado el modelo ‘occidental’ se encuentran completamente desconectados de la mal llamada ‘globalización’ que de global solo tiene la difusión de miseria y de hambre.

Hablando con mis interlocutores, las preguntas a las que nunca me han dado respuestas y que por lo tanto siguen abiertas son ¿qué significa el llamado capitalismo sui generis que ellos anhelan para Cuba? ¿Cómo se acostumbraría toda la población cubana a la entrada de ese capitalismo?

Entonces supongamos que Cuba se haya convertido en una nación “moderna”, capitalista y pluripartidaria. Hechamos un vistazo a esa Cuba. Seguramente, una pequeña parte de la población está beneficiándose de esos cambios. Los chicos de los barrios más céntricos de La Habana pueden comprar un par de zapatos Nike o Adidas cada mes sin necesidad de guardarlos como una reliquia. Las chicas de los mismos barrios pueden comprar toda la ropa que desean y andar por el Paseo del Prado como modelas, quizas llevando joyas de Tiffany, mientras los chicos las “molestan” de sus coches caros y modernos. La revolución tecnológica se está imponiendo con una velocidad inconcebible en el viejo modelo; estos mismos chicos y chicas se comunican con sus móviles con tecnología Android, están en Facebook todo el día, en sus casas hay por lo menos dos computadoras supersilenciosas y con procesores avanzados, hay un televisor LCD en cada cuarto, incluso en la cocina para que las madres de familia puedan ver sus programas preferidos mientras preparan la comida para sus hijos modernos. La Habana se ha convertido en una ciudad cosmopolita, ‘globalizada’, productiva, capitalista. Los edificios están surgiendo día a día. El Paseo Martí ahora es un lugar para ir de compras, donde se pueden encontrar todas las marcas más famosas.

Pero, más allá de ese mágico lugar está la verdadera Cuba. La Cuba escluída de ese proceso, la Cuba que comprende el 98% de la población, la Cuba no-moderna. ¿Qué es lo que ha ocurrido a estas personas tras el cambio de sistema?
Muchos niños y niñas han tenido que dejar la escuela. La educación sigue siendo gratuita (en un sistema mixto de público y privado) pero claramente los libros y todo el material necesario pertenecen a las grandes compañías editoriales y por lo tanto son muy caros y el dinero falta por varias razones. En primer lugar, la completa privatización del mercado de la vivienda ha hecho subir los alquileres a las estrellas, mucho más allá del salario de un cubano que, como ahora todo es privado y hay mucha disponibildad mano de obra, sigue bajando. Los padres se ven obligados a trabajar hasta 15 horas díarias para poder cobrar otro medio salario que les permita garantizarle un almuerzo diario a sus hijos. Muchas personas, en busca de mejores condiciones, han decidido trasladarse a La Habana que entre tanto se ha convertido en la típica megalópolis del Sur: un centro avanzado, cerca de la costa, rodeado por inmensos barrios con casas de cartón, donde la delincuencia juvenil domina sin rival. El turismo queda solo en el barrio de Miramar y solo en los hoteles ya que La Habana se ha convertido en otra ciudad conocida por los secuestros de personas y todas las casas particulares han tenido que cerrar su actividad. La prostitución -ya presente en el viejo modelo y usada por las chicas (y los chicos) para obtener algunas mejorías en su estilo de vida- ahora se ha convertido en una necesidad de muchas madres solteras que no tienen otra opción que vender su cuerpo para garantizarle un poco de leche a sus hijos, mientras las enfermidades virales (sobre todo el SIDA) crecen en una manera desproporcionada ya que ahora la salud es privada, el nivel educativo de la población está bajando siempre más y el nuevo Partido que ganó las elecciones ya no distribuye condones entre los jóvenes. El fenómeno de los balseros -que intentan cruzar el estrecho de Florida en busca de un futuro mejor hacia Estados Unidos- es más actual que nunca y miles de personas cada año muren en el mar, ya que la Ley de Ajuste Cubano ya no está en vigor y entonces los guardacostas norteamericanos no permiten la entrada de los cubanos en aguas territoriales. 
La tan deseada libertad política ya se ha convertido en una desilusión: ahora Cuba es pluripartidaria y presidencialista. Cada cinco años los ciudadanos son llamados a las urnas, pero están difundiéndose dos fenómenos: el de la compraventa de votos y un abstencionismo sin precedentes debido a la corrupción creciente. Cada cinco años cambia el Partido y cambia el Presidente pero ningún político se atreve a empezar acciones legales contra el otro, ya que todos saben que mañana o algún día la situación estrá al revés y el favor del silencio y de la condescendencia será devuelto.

Se me podrá decir que soy trágico, que soy pesimista. Yo solo he describido las realidades actuales de ciudades como Río de Janeiro, Ciudad de México, Puerto Príncipe, Nueva Dehli, entre otras.
Entonces, sigo proponiendo mi cuestión no resuelta: ¿Por qué razón una Cuba capitalista debería seguir un camino diferente?