Mostrando las entradas con la etiqueta =VENEZUELA=. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta =VENEZUELA=. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de julio de 2013

Fidel y Maduro sostienen fraternal encuentro



El Presidente Maduro obsequió al compañero Fidel un cuadro del Cuartel Moncada, dibujado por el entrañable líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, recibió en la noche del viernes al compañero Nicolás Maduro Moros, Presidente de la hermana República Bolivariana de Venezuela; también asistieron miembros de la delegación venezolana participantes en el acto conmemorativo, en Santiago de Cuba, por los hechos del Moncada hace seis décadas.
Durante el amistoso encuentro, Fidel y Maduro recordaron con profunda emoción el legado del Presidente Hugo Chávez Frías, quien en las próximas horas habría de cumplir 59 años de edad. De modo particular intercambiaron sobre los desafíos de esta nueva etapa de lucha.
En el diálogo sostenido intercambiaron acerca de la situación alimentaria, climatológica y el mantenimiento de la paz, y trataron aspectos relacionados sobre la cooperación bilateral entre ambos países.
Maduro reiteró el sincero agradecimiento a Cuba por su solidaridad y ejemplo revolucionario.

Maduro entregó a Fidel el libro Mi primera vida, de Ignacio Ramonet.

miércoles, 11 de julio de 2012

Intelectuales de Europa y América destacan aportes latinoamericanos a la esperanza

Mientras Europa se mueve entre la crisis y la rebelión sin ninguna certeza en el horizonte y en el norte de América las promesas se transforman en frustración, Latinoamérica se reafirma como epicentro de las esperanzas de supervivencia humana en el siglo XXI.
Así podrían resumirse los análisis de intelectuales de Europa y América, reunidos en un singular “Encuentro de saberes”, organizado por la embajada de la Republica Bolivariana de Venezuela en Canadá con motivo de los 201 años de la independencia de ese país.
Michel Chossudosky, de Canadá, Michel Collon, de Bélgica, Pascual Serrano y Carlos Taibo de España, Micol Savia, de Italia y el embajador de Venezuela en ONU, Jorge Valero, animaron los debates que durante dos días llenaron la sala teatro de la Biblioteca y Archivo de Quebec, en torno a derechos humanos, crisis, propaganda de guerra y medios de comunicación.
La propia convocatoria a un evento de pensamiento y debate en lugar de la tradicional recepción laudatoria por la efemérides, fue destacada por la encargada de negocios de la cancillería venezolana, Ana Carolina Rodríguez y reafirmada por el embajador Valero, quien invitó a los presentes a revisar las conclusiones del Foro de Sao Paulo, recién celebrado en Caracas, ciudad que se ha convertido en punto de encuentro, reflexión y concertación de las fuerzas progresistas a nivel mundial.
“Sin dudas ya puede hablarse de un antes y un después de la Revolución Bolivariana”, afirmo Valero, quien antes había destacado el papel de vanguardia del proceso que lidera Hugo Chávez en el enfrentamiento al imperialismo y la contribución indiscutible de su país  al desarrollo de una geopolítica multilateral.
Respondiendo a las interrogantes de los asistentes, Michel Chossudosky expondría luego, con datos concretos, el modo en que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional – mediante créditos condicionados- impusieron recetas “planificadas, no accidentales”, en la ortodoxia neoliberal más profunda que  terminaron empobreciendo a naciones enteras, aunque se hable de crisis y no de los empobrecimientos que se disimulan con falacias y eufemismos hasta en las Naciones Unidas.
Según el director del Centro de Investigaciones sobre la Globalización el futuro de las economías emergentes y los procesos de cambio en América Latina dependerán del carácter social de su concepción, pero solo podrán sostenerse si descartan totalmente al neoliberalismo como modelo. Y resalto la importancia de los cambios con los que primero la revolución cubana y más recientemente la venezolana, han transformado el ejercicio de la política en función de sus pueblos.
Carlos Taibo, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid retomo la crítica al modelo dominante en un plano más general al afirmar que los revolucionarios del mundo “la tenemos difícil: nos toca horadar el muro del capitalismo y tendrá que ser con proyectos autogestionarios, anti patriarcales y anti consumistas, definitivamente distantes del concepto derrochador del norte opulento…” al que culpo de la crisis civilizatoria y en su opinión terminal que padece el sistema imperante. El académico español termino su exposición con una apelación a la conciencia, citando a Rosa Luxemburgo: “Muévete para que puedas oír el ruido de tus propias  cadenas…”
Las ideas de la luchadora comunista también habían acompañado la charla de apertura de la abogada italiana Micol Savia, representante de la Asociación Internacional de Juristas Democráticos, quien presento una aproximación a las escalofriantes estadísticas de la pobreza, la exclusión, la falta de acceso a la educación, la salud, el agua y otros recursos vitales que padece la inmensa mayoría de la población del planeta, mientras agencias y organismos internacionales resultan incapaces de frenar su crecimiento e impacto. “Socialismo o barbarie” dijo entre vítores y aplausos, apuntando al único camino que en su opinión podría revertir el estado actual de los derechos humanos en el mundo.
A su turno, Pascual Serrano llamo la atención sobre las paradojas extremas de nuestra época, en la que sobreviven mas de mil millones de hambrientos, mientras 1 300 millones padecen de obesidad. “En España, comento, se producen 159 desahucios cada día, mientras hay 5,6 millones de casas vacías…es la lógica del capitalismo.”
La contradicción más cínica se muestra abiertamente en los nuevos escenarios de las guerras que promueven Washington y la OTAN, apropiándose de recursos vitales en nombre de la democracia y asesinando a cientos de miles de seres humanos bajo el argumento de evitar catástrofes humanitarias.
El belga Michel Collon  explico  la estrategia imperial a través de los Principios de la propaganda de guerra, el primero de los cuales es la mentira.  Y en el contexto de ese análisis, más de un expositor incluyo la denuncia al inmoral encarcelamiento de los Cinco héroes cubanos en los Estados Unidos, quienes habían infiltrado células terroristas anticubanas para evitar actos criminales y llevan casi 14 años en prisiones norteamericanas, a pesar de las crecientes demandas de personalidades de todo el mundo a favor de su libertad.

Un mundo en crisis


El siglo XXI augura una crisis en tanto la racionalidad occidental se resista a perder el poder que ostenta desde hace dos milenios y medio, a favor de otros pensamientos que impondrán nuevos comportamientos y verdades que delinearán la acción de los ciudadanos, los pueblos y los países, y que por tanto provocarán indudables transformaciones en las relaciones internacionales.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Insertos en la globalización y en las transformaciones que de ella se derivan, nos resulta muy difícil darnos cuenta que nos hallamos inmersos simultáneamente en tres procesos que organizan y estructuran el comportamiento de los países y de los pueblos al comenzar el siglo XXI. 

Son ellos, el fin del mundo unipolar, la mutación del orden westfaliano que dio origen a los estados nacionales y la crisis de la “idea de mundo”  que generó el occidente judeo-cristiano para imponérselo al resto de la humanidad y que lo colocó como “centro” del planeta. Es lo que algunos han llamado el fin de la modernidad y el inicio de la post-modernidad.  Trataremos de explicar cada uno de ellos.

Como ha sido siempre, el sistema internacional responde a los intereses de poder de las potencias. Hoy, la globalización se concibe como un sistema de reglas  mediante el cual los países poderosos protegen sus esferas de influencia y limitan las de los demás. Eso incluye los mercados, el tránsito de personas, la propiedad intelectual, el comercio y la inversión. Desde el punto de vista político la estructura organizacional del mundo debería responder a eso. El problema es que, por un lado el peso del poder económico es infinitamente mayor que el del poder político por lo cual el papel de los Estados en la regulación del funcionamiento internacional está subordinado al de las empresas transnacionales y de los grandes capitales financieros. Muchos dirán que eso siempre ha sido así, y están en la razón. La diferencia es que hoy, los entes económicos son actores internacionales que inciden de manera determinante en la toma de decisiones en la esfera mundial. 

Por otro lado el instrumento creado para ordenar el funcionamiento internacional, la Organización de las Naciones Unidas tiene una estructura obsoleta que responde a la realidad del fin de la 2da. Guerra Mundial y no a la actual. La crisis económica y financiera mundial ha debilitado la capacidad de Estados Unidos de sostener la unipolaridad y el mundo comienza a buscar alternativas. Sin embargo,  el sistema internacional no ha tomado nota de esta situación toda vez que el Consejo de Seguridad, verdadero espacio de toma de las decisiones estratégicas sigue organizado como si el mundo bipolar que le dio origen estuviera presente. Mientras esa situación no se  normalice, la crisis seguirá rondando porque un instrumento del mundo bipolar no puede conducir las acciones del sistema que hoy existe, mucho menos el del futuro que tiende a la desaparición de la unipolaridad

En otro orden, el sistema internacional como  lo concebimos en la actualidad sigue siendo estructuralmente estado céntrico. Así ha sido desde que se empezaron a configurar los estados-nación en el siglo XV. Todavía durante el siglo pasado, la creación de la Sociedad de Naciones primero, y de la ONU después respondió a esa realidad. La primera aunque se llamó de “naciones” en realidad fue una organización de estados centrales, y la segunda tuvo su origen en 1945 fundada por 51 representaciones estatales. El inconveniente ha surgido cuando el espacio internacional se ha ensanchado a partir de la creación del sistema de Naciones Unidas incluyendo sus agencias, el cual responde a una lógica supra estatal que aún hoy, no termina de engranar con el funcionamiento de los Estados. Posteriormente han engrosado la esfera de lo internacional, organizaciones no gubernamentales, empresas transnacionales, gobiernos locales, fundaciones e instituciones humanitarias, organizaciones populares y sociales u otras que se han creado para luchar por determinado tema como el ambiente, la igualdad de género, contra el racismo, el reconocimiento a las minorías, por mencionar sólo algunas. La complicación es que el mundo sigue sin que, -desde el punto de vista organizacional- las decisiones  consideren la opinión de estos nuevos actores que tienen una presencia creciente en la representación de los ciudadanos, por el contrario se ha profundizado el monopolio de los Estados como si aún fueran los únicos  protagonistas en el siglo XXI. Esto configura una situación anti democrática que no tiene viabilidad en el mediano y largo plazo.

Finalmente, el mundo se ha estructurado  a través de un centro político que siempre estuvo en Europa, aunque en el siglo XX se haya desplazado hacia Washington y Moscú. Sin embargo, siguió prevaleciendo el Occidente  de las potencias como el que establecía y promovía los patrones de comportamiento, y los valores que deberían imperar en el mundo. Esto ha sido así en un proceso aún más antiguo. Se inició desde que Grecia y Roma fijaran las pautas unos 5 siglos antes de nuestra era, es decir, hace alrededor de 2500 años. Sin embargo, el siglo XXI visualiza la idea de que las potencias dominantes serán China e India y que el mundo musulmán, además de América Latina y el Caribe tendrán un papel importante en el futuro.

Esto nos lleva a una discusión que ha tenido gran realce en lo cultural y artístico, también en lo filosófico, pero no en el ámbito  de las relaciones internacionales. La modernidad se presentó en su momento como un proceso emancipador de la sociedad con sus implicaciones en lo político, en lo social, lo ideológico y lo económico. Posiciones antagónicas como la liberal burguesa y la marxista coincidieron en este análisis. Este asunto se sustentaba en la preeminencia de la “razón ilustrada”, es decir de la racionalidad que establecía la libertad y la igualdad por encima de la opresión. Así, se estructuró el mundo moderno y así se organizaron las relaciones internacionales. La razón que predominó fue la de las potencias vencedoras, ello permitió transformarla en razón universal que establecía lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo.

Todavía hace muy poco, en el año 2001 el presidente de Estados Unidos expresó que había un imperio del mal y que para luchar contra él la disyuntiva era estar “con nosotros o con el terrorismo” asumiéndose ese país como el “bien”. De esta manera se le impuso al mundo una escala de valores que partía de una razón única que niega la posibilidad de que existan otras racionalidades en países que tienen una historia, una cultura y una filosofía mucho más antigua y arraigada en su población que la que se tiene en el Occidente capitalista y desarrollado. El siglo XXI augura una crisis en tanto la racionalidad occidental se resista a perder el poder que ostenta desde hace dos milenios y medio, a favor de otros pensamientos que impondrán nuevos comportamientos y verdades que delinearán la acción de los ciudadanos, los pueblos y los países, y que por tanto provocarán indudables transformaciones en las relaciones internacionales.

Cuando analizamos estos tres fenómenos en su conjunto y estudiamos estos tres escenarios de crisis de manera simultánea sólo podemos concluir que muchos de los problemas contemporáneos surgen de la aceptación de que vivimos en un mundo en profunda transformación, que  aún falta un largo proceso de lucha en la que lo viejo debe dar paso a lo nuevo y se establezca una sociedad para vivir bien y en la que todos tengamos un espacio para participar libremente. Por todo ello vale la pena luchar por lo que luchamos y sostener con nuestra convicción y nuestros votos lo que hemos conquistado hasta ahora.

martes, 10 de julio de 2012

Las izquierdas en Latinoamérica: necesidad de repensarlas


La izquierda necesita hacerse un replanteamiento en tanto expresión de un pensamiento alternativo al capitalismo, a la lógica del libre mercado, a la sociedad de clases -crítica que no significa el desechar los ideales de cambio luego del derrumbe del socialismo europeo sino su profundización a partir de las lecciones aprendidas-.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La región latinoamericana tiene características bastante peculiares en tanto bloque. Si bien hay diferencias, marcadas incluso, entre algunas zonas -el Cono Sur con Argentina, Chile y Uruguay es muy distinto a Centroamérica, por ejemplo; o sus países más industrializados, Brasil y México, difieren grandemente de las islas caribeñas-, en su composición hay más elementos estructurales en común que dispares.

Los rasgos comunes que unifican a toda la región son, al menos, dos: a) todos los países que la componen nacieron como Estado-nación modernos luego de tres siglos de dominación colonial europea; y b) todos se construyeron intengrando a los pueblos originarios en forma forzosa a esos nuevos Estados por parte de las elites criollas. Estas características marcan a fuego la historia y la dinámica actual del área.

En un sentido, toda la historia de Latinoamérica en sus ya más de cinco siglos como unidad político-social y cultural, es una historia de violencia, de profundas injusticias, de reacción y luchas populares. De las rebeliones indígenas a la actual propuesta del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) como proyecto de integración no salvajemente capitalista, las fuerzas progresistas han jugado siempre un importante papel.
Las izquierdas políticas en sentido moderno (con un talante socialista podríamos decir, marxistas incluso) han estado siempre presentes en los movimientos del pasado siglo. De hecho, con diferencias en sus planteamientos pero con un mismo norte, en casi todas las sociedades latinoamericanas se dieron procesos populares de construcción de alternativas socialistas, o nacionalistas antiimperialistas, en búsqueda de mayores niveles de justicia. En algunas llegando a ocupar aparatos de Estado, con experiencias disímiles, pero siempre con un talante popular: Chile con el procso de Salvador Allende a la cabeza, Cuba y Nicaragua con sus revoluciones vía armada, Bolivia con un proceso particular de nacionalización y reforma agraria; Guatemala con una perspectiva similar de corte antiimperialista; Venezuela, Bolivia o Ecuador en la actualidad, con proyectos nacionales con matices de izquierda; en otras experiencias, peleando desde el llano: movimientos sindicales, reivindicaciones campesinas, insurgencias armadas.

Sin ánimo de hacer un balance de esta historia, lo que vemos entrado ya el siglo XXI es que la izquierda no está en franco ascenso, pero tampoco ha muerto como el omnímodo discurso neoliberal actual pretende presentar. Es más: luego de la furiosa y sangrienta represión de los proyectos progresistas de las décadas de los 70/80 y de la instauración de antipopulares políticas privatistas en los 90 del siglo pasado, después del derrumbe del campo socialista y un período donde las luchas por mayores cuotas de justicia parecían totalmente dormidas, en estos últimos años asistimos a un renacer de la reacción popular.

¿Estamos entonces realmente ante un resurgir de las izquierdas, de nuevos, viables y robustos proyectos de cambio social?

Hoy día suele hacerse la diferencia entre izquierdas políticas e izquierdas sociales. Hay, sin dudas, un cierto retraso de las primeras en relación a las segundas. Para decirlo de otro modo: los planteos políticos de fuerzas partidarias a veces han quedado cortos en relación a la dinámica que van adquiriendo movimientos sociales. Muchas veces las reacciones, protestas, o simplemente la modalidad que, en forma espontánea, han tomado las mayorías, no siempre se ven correspondidas por proyectos políticos articulados provenientes de las agrupaciones de izquierda. Con variaciones, con tiempos distintos, pero sin dudas como efecto generalizado apreciable en toda Latinoamérica, hay un desfase entre masas y vanguardias. Lo cierto es que desde hace algunos años la reacción de distintos movimientos sociales ha abierto frentes contra el neoliberalismo rampante que se extiende sin límites por toda la región.

Toda esta izquierda social ha tenido impactos diversos, con agendas igualmente diversas, o a veces sin agenda específica: frenar privatizaciones de empresas públicas, organización y movilización de campesinos sin tierra o de habitantes de asentamientos urbanos precarios, derrocamiento de presidentes como en Argentina, en Bolivia o en Ecuador, oposición a políticas dañinas a los intereses populares. Por ejemplo, la suma de todas estas movilizaciones impidió la entrada en vigencia del Area de Libre Comercio para las Américas -ALCA- tal como lo tenía previsto Washington para enero del 2005, o frenó la instalación de empresas multinacionales extractivas (mineras o petroleras) en más de una ocasión. Eso, por cierto, no es la revolución socialista, pero constituye momentos importantes de una larga lucha de resistencia popular.

El abanico de protestas es amplio, y a veces, por tan amplio, difícil de vertebrar. Los piqueteros en Argentina o los movimientos campesinos con un fuerte componente étnico en Bolivia, Ecuador, Perú o Guatemala, el zapatismo en el Sur de México o la movilización de los sem terra en Brasil, son formas de reacción a un sistema injusto que, aunque haya proclamado que "la historia terminó", sigue sin dar respuesta efectiva a las grandes masas postergadas. ¿Hay un hilo conductor, algún elemento común entre todas estas expresiones?

Hoy por hoy, diversas expresiones de la izquierda política, o al menos, expresiones que caen bajo el excesivamente amplio y difuso paraguas del denominado "progresismo" -la izquierda que en estos momentos es posible: moderada y de saco y corbata- tienen en sus manos el aparato del Estado en varios países: Brasil, El Salvador, Uruguay, Argentina. Habrá quien ni siquiera esté de acuerdo con considerar a estos gobiernos como expresiones de la izquierda. Tal vez no se equivoque quien así lo vea, pero para la derecha (nacionales, o para el discurso hegemónico de Washington, ese difuso abanico no deja de tener valor de "desafío". Con esos proyectos populares, con cierta preocupación social (más, al menos, que los gobiernos neoliberales abiertos), las posibilidades de transformaciones profundas, tal como están las cosas y dada la coyuntura con que arribaron a las administraciones estatales, son limitadas, o quizá imposibles. Más aún: son "izquierdas" que, en todo caso, pueden administrar con un rostro más humano situaciones de empobrecimiento y endeudamiento sin salida en el corto tiempo. En modo alguno podría decirse que son "traidores", "vendidos al capitalismo", "tibios gatopardistas". La izquierda constitucional hace lo que puede; y hoy, en los marcos de la post Guerra Fría, con el triunfo de la gran empresa y el unipolarismo vigente -más aún en la región latinoamericana, botín histórico del imperio estadounidense, cada vez más inundada de bases militares lideradas desde el Norte- es poco lo que tiene por delante: si deja de pagar la ominosa deuda externa, si piensa en plataformas de expropiaciones y poder popular y si se atreve a armar a sus pueblos, sus días están contados. Es más: ni siquiera es necesario pensar en tales extremos de radicalización: coquetear con propuestas con sabor a popular ya puede ser motivo de reacción, y en algunos países pequeños, como Honduras, Haití, Guatemala, puede llevar a golpes de Estado, disfrazados hoy por hoy, pero golpes al fin (Manuel Zelaya en Honduras o Jean-Bertrand Aristide en Haití fueron movidos de sus presidencias, y casi se logra lo mismo en un momento determinado con Álvaro Colom en Guatemala).

¿Es mejor, entonces, desechar de una vez la lucha en los espacios de las democracias constitucionales? Es un espacio más, uno de tantos; pero no más que eso, y deberíamos ser muy precavidos respecto a los resultados finales de esas luchas. La experiencia ya ha demostrado con innegable contundencia que cambiar el sistema desde dentro es imposible (los casos de Venezuela, Bolivia o Ecuador son una pregunta abierta al respecto: ¿hasta dónde pueden llegar sus transformaciones reales en tanto se mueven en la lógica delas democracias representativas clásicas?) Los movimientos insurgentes que, desmovilizados, pasaron a la arena partidista, no han logrado grandes transformaciones de base en las estructuras de poder contra las que luchaban con las armas en la mano (piénsese en las guerrillas salvadoreñas o guatemaltecas, por ejemplo, o el M-19 en Colombia). Todo lo cual no debe llevar a desechar de una vez el ámbito de la democracia representativa; debe abrir, en todo caso, la pregunta en torno a los caminos efectivos de las izquierdas. Algo así como la pregunta que se hacía Lenin hace más de un siglo en Rusia zarista: ¿qué hacer?

Las izquierdas que hacen gobierno desde otra perspectiva (Cuba, o Venezuela con su Revolución Bolivariana, una izquierda bastante sui generis po cierto, o procesos como los de Bolivia o Ecuador, interesantes semillas de fermento popular sin dudas) son el blanco de ataque del gran capital privado, expresado fundamentalmente en la actitud belicosa y prepotente de la administración de Washington.

Lo que está claro es que en esta post Guerra Fría, con el papel hegemónico unipolar que ha ido cobrando Estados Unidos y su plan de profundización de poderío global, Latinoamérica es ratificada en su papel de reserva estratégica (léase: patio trasero). Ante la desaceleración de su empuje económico (el imperio no está muriéndose, pero comienza a ver amenazado su lugar de intocable a partir de nuevos actores como China o la Unión Europea), el área latinoamericana es una vez más un reaseguro para la potencia del Norte, apareciendo ahora como obligado mercado integrado donde generar negocios, proveer mano de obra barata y asegurar recursos naturales a buen precio, por supuesto bajo la absoluta supremacía y para conveniencia de Washington. De esa lógica se deriva la nueva estrategia de recolonización dada a través de la firma de los diversos Tratados de Libre Comercio -que, por supuesto, de "libres" no tienen nada-, acompañada por la ultra militarización de la zona, con una cantidad de bases como nunca había tenido durante el siglo XX.

La situación actual puede abrir la interrogante sobre cómo enfrentarse a ese poder hegemónico: ¿unirse como bloque regional quizá? Como dijera Angel Guerra Cabrera: "La victoria no concluye hasta conseguir la integración económica y política de América Latina y el Caribe. Y es que la concreción en los hechos del ideal bolivariano -como lo vienen haciendo Venezuela y Cuba en sus relaciones- es lo único que puede evitar la anexión de nuestra región por Estados Unidos y propiciar que se desenvuelva con independencia y dignidad plena en el ámbito internacional. Lograrlo exige la definición de un programa mínimo que agrupe en cada país a las diferentes luchas sociales en un gran movimiento nacional capaz de impulsar transformaciones antiimperialistas y socialistas". Seguramente ahí hay una agenda que las fuerzas progresistas no pueden descuidar: una integración real y basada en intereses populares, una posición clara contra mecanismos de ataque a la integridad latinoamericana como el Plan Patriota (ex Plan Colombia) o el Plan Mérida (para México y Centroamérica) y los nuevos demonios que circulan y pueden permitir el desembarco de más tropas: la lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo internacional, coartada perfecta para la geoestrategia del gobierno de Estados Unidos.

Esto nos lleva, entonces, a la reconsideración de las nuevas izquierdas en Latinoamérica, tarea impostergable y vital. La izquierda necesita hacerse un replanteamiento en tanto expresión de un pensamiento alternativo al capitalismo, a la lógica del libre mercado, a la sociedad de clases -crítica que no significa el desechar los ideales de cambio luego del derrumbe del socialismo europeo sino su profundización a partir de las lecciones aprendidas-. Preguntas, en definitiva, que podrán servir para reenfocar las luchas.

Si esa reformulación se hace genuinamente, deberá preguntarse qué es lo que está en juego en una revolución: ¿se trata de mejores condiciones de vida para la población, como se está dando en estos momentos en Venezuela con un reparto más equitativo de la renta petrolera, o hay que profundizar el poder popular y la construcción de una nueva ética? (en el país caribeño, por ejemplo, sigue siendo dominante la idea de los certámenes de belleza femenina, y el gobierno central destina 300 millones de dólares para apoyar a "su" piloto de Fórmula 1. ¿Eso es el socialismo del siglo XXI?) De tal forma, abriendo esos debates, deberá atreverse a buscar a tiempo los antídotos del caso contra los errores que nos enseña la historia; preguntarse qué, cómo y en qué manera puede cambiar lo que se intenta cambiar; hacer efectiva la máxima de "la imaginación al poder" del mítico Mayo Francés de 1968, hoy ya tan lejano y olvidado, como una garantía, quizá la única, de poder lograr cambios sostenibles.

En esa reconceptualización, sabiendo que nos referimos a Latinoamérica, es necesario retomar agendas olvidadas, o poco valorizadas por la izquierda tradicional. Heredera de una tradición intelectual europea (ahí surgió lo que entendemos por izquierda), los movimientos contestatarios del siglo XX ocurridos en Latinoamérica no terminaron de adecuarse enteramente a la realidad regional. La idea marxista misma de proletariado urbano y desarrollo ligado al triunfo de la industria moderna en cierta forma obnubiló la lectura de la peculiar situación de nuestras tierras. Cuando décadas atrás José Mariátegui, en Perú, o Carlos Guzmán Böckler, en Guatemala, traían la cuestión indígena como un elemento de vital importancia en las dinámicas latinoamericanas, no fueron exactamente comprendidos. Sin caer en infantilismos y visiones románticas de "los pobres pueblos indios" ("Al racismo de los que desprecian al indio porque creen en la superioridad absoluta y permanente de la raza blanca, sería insensato y peligroso oponer el racismo de los que superestiman al indio, con fe mesiánica en su misión como raza en el renacimiento americano", nos alertaba Mariátegui en 1929), hoy día la izquierda debe revisar sus presupuestos en relación a estos temas.

De hecho, entrado el tercer milenio, vemos que las reivindicaciones indígenas no son "rémoras de un atrasado pasado semifeudal y colonial" sino un factor de la más grande importancia en la lucha que actualmente libran grandes masas latinoamericanas (Bolivia, Perú, Ecuador, México, Guatemala). Sin olvidar que Latinoamérica es una suma de problemas donde el tema del campesinado indígena es un elemento entre otros, pero sin dudas de gran importancia, la actitud de autocrítica es lo que puede iluminar una nueva izquierda.

Pensar que las izquierdas están renaciendo con fuerza imparable, además de erróneo, puede ser irresponsable. Si el "progresimo" actual puede llevar a plantear un "capitalismo serio", eso no es más que un camino muerto, o sumamente peligro incluso para las grandes mayorías populares. Pero creer que todo está perdido, es más irresponsable aún. En ese sentido, entonces, la utopía de un mundo nuevo no ha muerto porque ni siquiera ha terminado de nacer.
Bibliografía

Betto, Frei. "Desafíos a la nueva izquierda". Rebelión, 02-02-2005   www.rebelion.org
--------   "Actualidad del '¿Qué hacer?'". Rebelión, 27-12-2004   www.rebelion.org
Caballero, Manuel. "La Internacional Comunista y la revolución latinoamericana". Editorial Nueva Sociedad. Caracas, 1988.
Diercksens, Wim.  "Los límites de un capitalismo sin ciudadanía". Editorial Universidad de Costa Rica. San José, 1997.
Dussel, Enrique.  "Praxis latinoamericana y filosofía de la liberación". Editorial Nueva América. Bogotá, 1994.
Figueroa Ibarra, Carlos. "Notas para una reflexión sobre la izquierda guatemalteca". Ponencia presentada en el Encuentro Nacional por la Paz y la Democracia. Quetzaltenango, Guatemala, octubre de 2004.
Galeano, Eduardo. "Las venas abiertas de América Latina". Siglo Veintiuno Editores. México, 1973.
Guzmán Böckler, Carlos. "Donde enmudecen las conciencias. Crepúsculo y aurora en Guatemala". GSPI. Guatemala, 1991.
Katz, Claudio. "El porvenir del socialismo". Monte Ávila Editores. Caracas, 2006.
Mariátegui, José. "Siete Ensayos sobre la realidad peruana”. Fundación Biblioteca Ayacucho. Caracas, 2007.
Rodríguez Elizondo, José. "La crisis de las izquierdas en América Latina". Editorial Nueva Sociedad. Caracas, 1990.
Sánchez Vásquez, Adolfo. "Entre la realidad y la utopía. Ensayo sobre política, moral y socialismo". UNAM / FCE. México, 1999.
Varios autores. "Fin del capitalismo global. El nuevo proyecto histórico". Editorial Txalaparta. México, 1999.

domingo, 1 de julio de 2012

Venezuela: Chávez convoca al pueblo a la calle en el inicio oficial de su campaña (+ Fotos)


El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llamo a sus seguidores en los primeros minutos de este domingo, a salir a la calle para dar inicio oficial a la campaña electoral por la reelección del mandatario el próximo 7 de octubre.
A través de su cuenta en Twitter, @chavezcandanga el Jefe de Estado escribió: “Llegó Julio! Pueblo, a la calle! Pueblo mío, a la Batalla de Carabobo! Dios mío, danos salud y vida para conducir a este Pueblo a la Victoria!”.
Este 1 de julio y hasta el 4 de octubre se celebrará la campaña electoral, que el Presidente Chávez ha catalogado como la más importante que el pueblo debe realizar por el futuro de la patria, que permitirá la continuidad del Socialismo y de la Revolución Bolivariana.
Distintas encuestadoras reiteran el liderazgo que mantiene el candidato Hugo Chávez, quien supera por más de 20 puntos porcentuales al candidato de la derecha.
Además, las encuestadoras reflejan el respaldo que tiene Chávez por el pueblo venezolano, al valorarse positivamente su gestión que se fundamenta en la inversión social, la creación de las misiones sociales y los beneficios integrales que desde el Ejecutivo se le ha dado a toda la población venezolana.
El candidato Hugo Chávez, realizará este domingo una caravana para dar comienzo a lo que denominó Batalla de Carabobo del 7 de octubre. Esta actividad tendrá como punto de salida la plaza Bolívar de Mariara en el estado Carabobo, pasará por la carretera nacional y llegará hasta la avenida Constitución de Maracay en el estado Aragua, donde se dirigirá al pueblo venezolano y al mundo.
Desde las 12:00 de la madrugada de este domingo se escuchó la Diana Bolivariana en todo el país, con la fiesta desplegada por la militancia revolucionaria en todas las plazas Bolívar, para dar inicio a la fiesta electoral de la campaña presidencial del candidato Hugo Chávez.
Por 100 días continuos la militancia de las organizaciones progresistas que apoyan a Hugo Chávez, realizarán la campaña por la Patria y por la continuidad del proyecto bolivariano. (Con información de AVN)

 

Chávez arriba a una avenida Constitución repleta de amor de pueblo

Las banderas de la partida se han ondeado, una multitud que espera con ansias a su candidato y un sentimiento común: el triunfo de la Patria.
Luego de un largo recorrido por distintas zonas de los estados centrales del país, el hombre que bajo la sombra del Samán de Güere hace más de 20 años fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR-200), arriba a una avenida Constitución repleta de almas dispuestas a materializar la victoria contundente en las urnas el próximo 7 de octubre.
Aragua se estremece con el huracán bolivariano que una vez más toma las calles para enfrentar una nueva batalla, esta vez, la gesta heroica vivida en Carabobo en el año 1821 es la inspiración para lograr el triunfo y la consolidación de la independencia plena de Venezuela.
Maracay, cuna de la juramentación patriótica que comprometió a jóvenes militares en la lucha para la refundación de la República, se llena del tricolor nacional para recibir con honor y júbilo al candidato de la Patria, Hugo Chávez, y así sellar el inicio formal de la carrera por la reelección presidencial.
El pueblo comandado por su líder realizó esta movilización que deja en la historia venezolana huellas imborrables de afecto y amor, pero que también indica que a partir de este momento el esfuerzo, el trabajo y la organización deben ser mayores para afianzar los logros obtenidos y concretar el programa patrio que regirá a nuestro país durante el periodo 2013-2019.

sábado, 30 de junio de 2012

El método de propaganda del Imperio

La humanidad esta presa e hipnotizada, la irrealidad se confunde con la realidad, la mentira con la verdad, las imágenes se suceden a través de los medios negando lo que los ojos y la mente ven como una verdad, tergiversando como en una especie de reality show, acontecimientos y vivencias de cada día, pensando que, a pesar de lo que los ojos, las neuronas perciben en un momento, nos engañan.
   Los nazis, creadores de este “método” psicológico que condiciona las mente, desde la repetición constante una y otra vez de mentiras y sucesos imaginarios a través de los medios modernos de información, que ahora son cabeza de playa de los “tanques de pensamiento” que solo existen para crear y aplicar los métodos de propaganda nazi de ultraderecha, para penetrar y desestabilizar las mentes y las conciencias sin que ningún ser humano sea capaz de entender que el odio visceral o la animadversión que siente hacia cual o tal cosa, persona o sistema, no tiene razón de ser ni siquiera justificación.
   Los principios de la propaganda Nazi, después de cien años, se encuentran vigentes y actualizados y se aplican en este instante a toda la humanidad, que impasiva, observa como se asesinan personas en tiempo real, mientras comen palomitas de maíz, a través de medios de información masiva, como se construye un teatro al estilo hollywolense para aparentar una invasión, como se inventa una masacre, como se exterminan a bombazo puro a pueblos enteros, como se miente una y otra vez, como se crean y se inventan razones ficticias para intervenir países y robarles lo que le pertenece, etc.etc.
   Se silencian todas aquellas situaciones de las que no se tienen argumentos, y se disimulan los sucesos y noticias que puedan favorecer al adversario, el “método” es aplicado en todos sus puntos para invisibilizar el avance de la Revolución Bolivariana; el Imperio especializado en este método de propaganda, desarrollado por la CIA, hace aparecer países inofensivos para el norteamericano y el europeo común, como expertos en terrorismo y armas nucleares que podrían atacar a una de las naciones de mayor poder bélico del mundo entero, se silencia el protagonismo del Imperio en la quiebra del sistema capitalista y las acciones de USA en el FMI con el que han robado a sus aliados y a nuestros países, el “inofensivo Imperio y sus aliados” y sus bases militares armadas hasta los dientes para “ayudarnos en la lucha contra el terrorismo y los desastres naturales”, mientras nos invaden alegremente.
    El “método”, adoptado por todas las naciones que pretenden intervenir en los países que se rebelan en contra de los “intereses” del Imperio y sus aliados, utiliza otro de los principios de la metodología que tanto éxito ha proporcionado a la ultraderecha fascista que pretende gobernar al mundo, “la transposición consiste en cargar al adversario los propios errores, respondiendo al ataque con el ataque, si no puedes negar las malas noticias, inventa otras para llamar la atención”, método ampliamente utilizado por la “hermana republica de Colombia”, que ahora no esta inmersa en una guerra civil, su economía no depende del narcotráfico, no tiene paramilitares, no es la mayor productora de cocaína y sus derivados del mundo, su presidente actual no formo parte del gobierno de uno de los capos de la mafia de las drogas por dos periodos consecutivos, no tiene más de 7 bases militares Norteamericanas en su territorio que nos amenazan, y que el único peligro que existe en ese país “es que te quieras quedar”, entre otras cosillas.
   Se trata justamente de desaparecer la verdad, por espantosa que sea, como las cárceles clandestinas en los países invadidos en donde torturan y asesinan “pero sin violarles sus derechos humanos” a hombres mujeres y hasta niños por los países que integran el club de asesinos de la OTAN, se trata de invisibilizar a los miembros del otro club pero de millonarios, con peores intenciones que el anterior, que a sabiendas que no tienen salvación, insisten en llevarse por los cachos a toda la humanidad, he allí al “club Bilderberg” integrado por mafiosos millonarios que comercian con la vida de los pueblos, de lo más granado de las miserias humanas en donde la hegemonía del poder mundial juega a la dominación del mundo por la quiebra y por las armas.
   El “método”, aplicado a sus mismos pueblos hace que ninguno de sus conciudadanos protesten ante sus gobiernos y quieren convencer al resto del mundo que las matanzas de seres humanos son necesarias para defenderlos de un país que se encuentra al otro lado del mundo, cuando son ellos los que bombardea y saquean a otros pueblos, se trata en transformar a los mercenarios plantados en los pueblos invadidos, en la población civil legitima del país masacrado para exterminar al pueblo con el menor coste político, económico y humano para ellos, ninguno de los movimientos de “indignados”, ni de Europa ni de los EEUU se han manifestado en rechazo de las matanzas que sus gobiernos organizan en otros países, los ciudadanos Norteamericanos no saben lo que es ser bombardeados con fósforo blanco ni con bombas de racimo, exterminando todo ser vivo y convirtiendo sus tierras en yermas radioactivas donde pasaran décadas sino cientos de años antes de que alguna cosa crezca en lo que las bombas convirtieron en desierto.
  Solo han visto por la pantalla lo que sus gobiernos quieren que vean, se sienten a salvo y muy lejos de presenciar la verdad de cómo podrían morir sus seres queridos, sus amigos, sus vecinos, hombres, mujeres, niños ancianos, animales, vegetación, todo. La humanidad, idiotizada, observa como  se invaden “humanitariamente” a países  solo para “ayudar” a la población civil, cuyo gobierno legitimo, no se plegó a la voluntad del Imperio y sus aliados, la mentira mil veces repetida penetra en las neuronas y hasta la vista niega la verdad, es como ver al canal Globovisión todos los días,  se termina enfermo, desesperado, enajenado, deprimido, idiotizado, atrayendo las peores energías hasta para los comercios que insisten en sintonizar ese bodrio de farsantes representantes del Imperio, uno de los enemigos convicto y confeso del pueblo, de la Revolución Bolivariana y de La Republica Bolivariana de Venezuela,
   El método fascista se esta aplicando a La Republica Bolivariana de Venezuela, y la contrarrevolución hace el resto, la emisión constante de información y argumentos nuevos hacen que se olviden los anteriores, la campaña de acusaciones contra los pueblos y los gobiernos por parte del Imperio y sus aliados, no dan tiempo a los gobiernos agredidos de responder cuando ya hay otras acusaciones, por lo que es a veces difícil, (mas no imposible), poder contrarrestar la gran cantidad de mentiras y acusaciones inventadas.
   La “inocencia” del Imperio y sus aliados europeos, el caradurismo de querer siempre aparecer como los “buenos de la película”, el “método” lo conocemos, toca a los pueblos agredidos y a los que están en la mira, actuar sin demora, yendo un paso más adelante, utilizando las mismas armas para contrarrestar y neutralizar los ataques.
   Confiamos en el líder.

martes, 12 de junio de 2012

revolucionando las redes sociales

@Chavezcandanga: revolucionando las redes sociales

Autor:

La red social twitter, es una herramienta comunicacional de las más
utilizadas en todo el mundo. Con 140 caracteres tienes la misión de
expresarte de forma clara y concreta, es una perfecta estrategia para
ejercitar el pensamiento (bueno, dicen que si tienes faceboock existes
y si tienes twitter piensas). Muchas personas tienen su cuenta
twitter, porque ahora tiene un efecto de prioridad con respecto a las
relaciones publicas, es así como tener un teléfono celular o la cedula
de identidad.

Los jefes de Gobierno no se escapan de este fenómeno virtual, el 28
de Abril del año 2010, el Comandante Presidente, Hugo Chávez, le dio
inicio a una verdadera revolución vía twitter, haciendo aun más
posible la relación de un líder revolucionario con su Pueblo, nada es
ajeno para lograr las transformaciones sociales necesarias; doce horas
después del nacimiento de @chavezcandanga, y del primer “Tuit”, la
cuenta del Comandante ya contaba con más de 50 mil seguidores. Unos
cuantos voceros de la oposición burguesa venezolana, declaraban al
Comandante enemigo del Internet, que su próximo objetivo es prohibir
todo mecanismo de comunicación, entre estos mecanismos, las redes
sociales; pero que dirán ahora del liderazgo notable del Presidente,
ahora Venezuela se situó en el primer lugar en Latinoamérica como el
País en aprovechar o frecuentar el twitter.

La cuenta @Chávezcandanga recibe un promedio de 11.000 mensajes
diarios, entre esos mensajes se encuentran: solicitudes de ayuda,
mensajes de aliento, felicitaciones, recomendaciones, reflexiones y
apoyo. Otro dato importante, cada vez que Chávez envía un mensaje se
promedia 1.000 replicaciones, dichos repliques obtienen un impacto
masivo en la plataforma twitter y, además trascendiendo en el todo el
espectro del mundo virtual, ubicando a los “Tui” del Presidente
Venezolano como la principal noticia en dicho momento.

En tiempos de guerra de cuarta generación y de ataques mediáticos
sin ninguna piedad, nos lleva a todos los revolucionarios armarnos
con los mecanismos (creados por el capitalismo para adoctrinarnos),
pero en esta ocasión se invade dichos mecanismos para la liberación,
ahora estas redes sociales son encuentros para el debate político y
social, donde la fluidez de la información es sumamente efectiva. Ojo,
pero por allí abunda la derecha fascista, creando falsas matrices con
el fin de alternar el orden social. La verdad debe ser nuestras balas.
Aunque también soy de los que opina que deberíamos tener nuestras
propias redes sociales, como si ocurre en otras naciones, trabajemos
en eso.

#3millonesyvenciendo, fue la etiqueta utilizada este lunes 28 de
Mayo, con cual se invidencia los tres millones de seguidores con los
que ya cuenta @chavezcandanga; y que seguramente los seguidores
seguirán aumentando y así seguir conquistando espacios de la
integración.

El tema de las etiquetas es necesario tomarlo en cuenta, por ejemplo:
#PalanteComandante, fue de las primeras etiquetas que la revolución
posicionaría en el novedoso escenario comunicacional del siglo XXI,
#ViviremosYVenceremos, es otra de las etiquetas también más utilizadas
y hasta impulsadas por el mismo Presidente y así una gran cantidad de
etiquetas que se han posicionado en primer lugar en el País y entre
las primeras posiciones a nivela mundial. Es por eso necesario y
urgente, iniciar un proceso de alfabetización tecnológico, donde toda
la población pueda tener absceso al mundo virtual y con sus
respectivas vías de liberación, el software libre. Tratar de romper
con ese miedo que se les ha infundido a muchas personas alrededor del
mundo cibernético.

Es por eso que estamos profundamente orgullosos de tener un
Presidente, que es un maestro de la comunicación y nunca subestima
ningún espacio para acercarse más y más al Pueblo. Cuidado con algunos
camaradas, que desean boicotear estas conquistas populares, porque el
twitter es una conquista popular.

#VivieremosYvenceremos #ChávezDePriemro @Chávezcandanga

lunes, 4 de junio de 2012

más de 600 millones de dólares invertidos para impulsar el desarrollo económico y productivo del país

Primer semestre 2012: más de 600 millones de dólares invertidos para impulsar el desarrollo económico y productivo del país  
Autor:

Durante el primer semestre del año 2012, el Gobierno Bolivariano de Venezuela ha invertido más de 600 millones de dólares y 1.785 millones de bolívares para impulsar el desarrollo económico y productivo del país a través de la transformación de la materia prima.

Así informó este martes el vicepresidente del Área Económica Productiva, Ricardo Menéndez, durante una rueda de prensa efectuada en la torre ministerial, ubicada en la esquina El Chorro, en Caracas.

Recordó Menéndez que el presidente Hugo Chávez ha aprobado diferentes puntos de cuenta para fortalecer el aparato productivo nacional.

Detalló, en ese sentido, que la empresa estatal Ferrominera Orinoco recibirá 100 millones de dólares y 781 millones de bolívares para concluir una planta de cuarcitas friables “para darle más calidad al hierro que se produce en Venezuela y seguir incrementando la producción de acero”.

Para las empresas Bauxilum, Venalum y Carbonorca se aprobaron más de Bs. 681millones para fortalecer la producción de aluminio: previamente, el Mandatario Nacional había firmado en crédito de 92 millones de dólares para ese sector, asentó.

Adicionalmente, 48 millones de dólares se han usado en la compra de maquinarias para transportar directamente a los silos la materia prima de 500 y 700 toneladas, señaló.

La industria CVG-Alcasa recibió una inyección de 9,4 millones de dólares para la materia prima en este semestre, dijo Menéndez. En este caso, el Fondo conjunto Venezuela-China aplicó 403 millones de dólares para el plan de inversión de Alcasa, donde avanzan las obras civiles para generar aluminio y productos intermedios.

En cuanto a la producción de cemento, se gastaron 58 millones de dólares para el desarrollo de la siderúrgica Abreu de Lima, que se dedica a la producción de cemento.

Menéndez acotó que la Corporación Venezolana de Guayana ha recibido una inversión de 319 millones de dólares para la construcción de la empresa Pulpaca, cuya función es procesar pulpa de papel.

Finalmente, manifestó que la empresa Sidor ha percibido 170 millones de dólares y 413 millones de bolívares adicionales para tubos sin costura destinados a la Faja Petrolífera de Orinoco.

III ENCUENTRO DE OFERTA Y DEMANDA

El ministro Ricardo Menéndez, anunció además que el III Encuentro de Oferta Demanda, que adelanta el Gobierno bolivariano para fortalecer el aparato productivo nacional, se celebrará entre el 27 y 29 de junio con la participación de la estatal Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (Pdvsa) y del órgano superior de vivienda.

Por último, reiteró que el próximo 14 de junio se realizará la Feria del Alba, donde intervendrán 1.100 empresas del ramo textil y 350 en calzados.