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domingo, 14 de agosto de 2011

Felicita a Fidel Castro antiterrorista cubano preso en EE.UU.

Imagen activa El antiterrorista cubano René González preso en Estados Unidos desde el 12 de septiembre de 1998 felicitó al líder de la Revolución, Fidel Castro, por sus 85 años de vida.

Nuevamente lo mejor de la humanidad se regocija en otra fecha que nos recuerda el privilegio de tenerle entre nosotros, apuntó en carta el luchador, quien llegó este sábado a sus cinco y media décadas de existencia.

Mucho ha cambiado el mundo en estos 85 años y en ese lapso la huella dejada por un hijo de lo que algún emperador de pacotilla bien pudiera llamar un rincón oscuro del mundo se ha erigido en trinchera de esperanzas, afirma el texto.
Imagen activaCuántos rincones del mundo estarían en la oscuridad sin aquel alumbramiento en Birán (poblado del oriente cubano) hace 85 años, manifiesta René, detenido en la fecha mencionada al igual que Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero.
Los Cinco, como son conocidos a nivel internacional, monitoreaban las acciones de grupos anticubanos asentados en Florida y recibieron, pese a su declarada inocencia, condenas que llegan hasta doble cadena perpetua más 15 años de cárcel.

Hoy cuando nuestro pueblo soberanamente perfecciona su alternativa al capitalismo depredador, inhumano y decadente, y en el ejemplo de Cuba, América se incorpora para reclamar su destino el que usted (Fidel Castro) nos acompañe para verlo es un acto de justicia histórica y merecido regalo de cumpleaños, recalca René.

Le felicito por ello con alegría desde la cruel prisión en que siempre me ha acompañado su espíritu, subraya la misiva antes de concluir con "Un abrazo, René".

Para mí es el padre de la patria


Fidel Castro en el Memorial José Martí. Foto: Silvio Rodríguez
Fidel Castro en el Memorial José Martí, 26 de julio de 2010. Foto: Silvio Rodríguez
No me considero la persona idónea para hacer una valoración sobre Fidel, pero en pocas palabras puedo decirte lo que pienso. Fidel es heredero directo de todos los grandes próceres latinoamericanos que han luchado por nuestra independencia y por la independencia de Latinoamérica y por hacer de toda Latinoamérica una sola patria. En Fidel están los guerreros araucanos, los aztecas, los incas, los negros esclavos que trajeron los colonizadores a construir sus riquezas, todos los explotados, todos los olvidados de la historia latinoamericana después de la conquista. Fidel es un resumen de todo eso y por ello es tan odiado, y por eso es tan calumniado, y por eso es tan temido también. Para mí es el padre de la patria y uno de los más grandes hijos ya no solo de Latinoamérica, sino del Tercer Mundo. Es un hombre además y por ser hombre, pues es hombre, con todas las cosas que podemos tener los hombres, pero por encima de todo es un gran maestro, a quien le debemos, pienso yo, un gran respeto, un gran cariño y una gran gratitud.
Silvio Rodríguz, en entrevista con Ivette Carnota.

Hugo Chávez dice estar junto a Fidel Castro celebrando su cumpleaños número 85


El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo este sábado desde La Habana que se encuentra junto al líder cubano Fidel Castro "celebrando su 85 aniversario" a través de su cuenta en Twitter desde donde envió, además, mensajes de felicitación al Ejército de su país por sus 200 años de creación.


"Aquí con Fidel, celebrando su 85 aniversario! Viva Fidel!", escribió Chávez en su cuenta @chavezcandanga, donde minutos antes había publicado el mensaje: "Felicitaciones a nuestro Ejército Libertador! (...) Venceremos!".

Chávez, quien se encuentra desde el pasado sábado en La Habana donde recibe tratamiento contra el cáncer, se ha mantenido al pendiente de lo que sucede en su país y ha señalado a la oposición de conspirar contra su Gobierno y de tratar de conseguir el apoyo de militares.

"No se metan con la Fuerza Armada, déjenla quieta que está trabajando", advirtió Chávez a la oposición el pasado jueves cuando se comunicó vía telefónica con la estatal Venezolana de Televisión desde Cuba y aseguró que los militares y su Gobierno son "uno solo".

El presidente también escribió, en el marco del acto militar de este sábado y durante el discurso del vicepresidente, Elías Jaua: "Los que quieran Patria, vengan conmigo! Vamos con nuestra Fuerza Armada! Vamos con la unión Cívico Militar! Bravo mi querido Vicepresidente Elías! Vamos con la Revolución Socialista!".

El acto militar por los 200 años del Ejército, se realizó en el estado Carabobo (centro) en presencia de la mayor parte del gabinete Ejecutivo de Chávez.

El mandatario viajó el pasado fin de semana a Cuba para continuar su tratamiento contra un cáncer, después de que el pasado 20 de junio se le extrajera un tumor canceroso en la isla.

"Estaré varios días, no menos de una semana, en esta segunda etapa de quimioterapia", señaló el pasado 5 de agosto, cuando anunció que partiría nuevamente a La Habana y advirtió que esta segunda parte del tratamiento contra el cáncer le obligaría a bajar "un poco" su perfil público

Fidel puso al marxismo en español

 
(Síntesis de las ideas expresadas en la Mesa Redonda de Telesur: “Vida y luchas de Fidel Castro” trasmitida el jueves 11 de agosto)

Fidel en la Sierra MaestraEl aporte mayor de Fidel a América Latina es la Revolución cubana, un complejo de hechos, ideas, experiencias prácticas, demostraciones, y el ejemplo.
La Revolución cubana planteó y resolvió cuestiones fundamentales: las relaciones entre la liberación nacional y las luchas por la justicia social y de clases, y las resolvió forjando un socialismo latinoamericano.
Fidel fue el maestro de un arte muy difícil: cómo hacer política los revolucionarios. El concepto de pueblo le permitió convocar a los humildes a la actuación revolucionaria y darle una verdadera solución socialista a la comprensión del sistema de dominación. Encontró y puso en práctica la estrategia acertada para la lucha revolucionaria: las armas, las masas, la conquista del poder. Con la Revolución cubana y con sus ideas, Fidel puso al fin al ideal comunista europeo en un terreno real en América Latina, y puso al marxismo en español.
Fidel es ante todo, y en grados siempre extraordinarios, un político revolucionario, el líder y un educador popular.
El momento histórico de América Latina a mediados del siglo XX podía resolverse a favor de cualquiera de los contendientes y de las soluciones posibles, como sucede siempre. Fidel vino con su revolución, sus ideas y su ejemplo, y eso permitió iniciar una nueva época histórica en el continente.
En la Cuba de 1959 fue que comenzaron los famosos años 60. Las consignas y las ideas simplificadas nunca son desdeñables. Por ejemplo, la expresión “Primer territorio libre de América” estaba más cargada de sentido y era mucho más prometedora que la montaña de palabras que se había levantado acerca de de los cambios sociales.
Al plantear cómo resolver los problemas fundamentales del presente, Fidel abrió la puerta para que se elaboraran los proyectos de liberación total en América Latina, es decir, la puerta del futuro. Y puso a la orden del día la recuperación del verdadero pasado. Bolívar, Artigas, Martí, Sandino, Guiteras, los grandes nombres del largo camino, fueron recuperados, y junto con ellos entraron en la historia y en los proyectos la gente de abajo -los líderes y los luchadores de miles de motines, alzamientos, resistencias y martirios sucedidos durante los siglos de la historia colonial y neocolonial del capitalismo en América Latina.

sábado, 13 de agosto de 2011

Gabriel García Márquez: El Fidel Castro que yo conozco, del 13 Agosto 2009

Fidel Castro y Gabriel García MarquezSu devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.
José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.
Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.
Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.
Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.
Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.
Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.
Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.
No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.
Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.
En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.
Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.
Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.
Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina

Primer soldado en la batalla de las ideas

Fidel Castro Ruz
Primer soldado en la batalla de las ideas
ALEMANIA, 13 de agosto de 2011
Mundo
Estimado comandante, compañero Fidel:
El Grupo de trabajo “Cuba Sí” en el Partido LA IZQUIERDA, de la República Federal de Alemania, ¡queremos trasmitirte nuestras más sinceras felicitaciones por tu cumpleaños!
Tu pensamiento, acción y creación han sido y siguen siendo ejemplares de una vida revolucionaria, no sólo para el pueblo de Cuba sino para los pueblos del mundo entero quienes aspiran a liberarse de la opresión, del dominio neocolonial y de la dependencia. Tu serenidad y tu fuerza visionaria nos inspiran para no cesar en nuestra lucha por un mundo mejor.

De todo corazón, te deseamos todo lo mejor y mucha salud para que puedas seguir alzando la bandera que en la lucha de las ideas nos oriente en nuestro camino hacia el futuro.
Con saludos solidarios y amistosos quedamos, en nombre del Consejo Coordinador de “Cuba Sí” muy afectuosamente,
Justo Cruz, Miriam Näther y Konstantin Seeger
(Cubaminrex- Embacuba Alemania)

Ortega felicita a Fidel Castro en su cumpleaños

Prensa Yvke Mundial/

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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, felicitó este jueves al líder cubano Fidel Castro por su cumpleaños 85, que cumplirá el sábado próximo, y destacó de él su ojo crítico, agudo, implacable y su anticipación a los nuevos tiempos.
En una carta dirigida al líder de la revolución cubana y divulgada por el Gobierno de Managua, Ortega celebró los 85 años de Castro y expresó que saludar su natalicio "es saludar el nacimiento de las revoluciones profundas, verdaderas y duraderas en América Latina y El Caribe".

"Saludamos en usted al visionario, al humanista indiscutible, al ser humano que ha sabido usar todos sus sentidos, toda su inteligencia, toda su razón, todo su corazón, en anticipar y realizar las luchas de los pueblos de nuestra América", indicó el mandatario nicaragüense en la misiva.

Ortega se declaró admirador de Castro, por ser un "humano que se renueva todo el tiempo".

"Que aprende y enseña todo el tiempo. Que incorpora saberes y perspectivas para innovar, y así comprender, y alertar, para hacer frente a los desafíos cada vez más complejos de este mundo convulsionado y roto", agregó.

"Desde ese ojo crítico, agudo, implacable, fiel a principios y convicciones, desde ese extraordinario tránsito suyo por este plano de vida, saludamos al comandante, al jefe, al filósofo, al practicante, al revolucionario, al evolucionario, al hombre de partido, de país, de familia y del mundo", subrayó el mandatario.

Los sandinistas nicaragüenses celebrarán este viernes en el Parque de Cuba, en Managua, el cumpleaños de Castro con una jornada artística, según medios oficiales.

Felicitan a Fidel Castro por su cumpleaños 85

El consejero de Asuntos Políticos de la Embajada de Cuba en México, Héctor Fraginals, aseguró que Fidel Castro "hoy nos acompaña en el proceso de actualización de nuestro modelo económico y la puesta en práctica de los Lineamientos para la Política Económica y Social del Partido y la Revolución".

El diplomático envió un mensaje en el que expresó sus felicitaciones a Castro Ruz con motivo de su cumpleaños 85 y recordó que ha promovido a escala mundial la batalla del Tercer Mundo contra el orden económico internacional vigente.
En un comunicado, Fraginals de la Torre destacó la labor del líder cubano en los esfuerzos de su pueblo por enfrentar los efectos del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y las consecuencias en el plano económico del derrumbe de la comunidad socialista europea.
Consideró que Fidel Castro constituye un ejemplo permanente de revolucionario, ya que ha promovido la acción tenaz de los cubanos para superar las graves dificultades resultantes de estos factores y su resistencia durante el llamado período especial.
Abundó que durante todos estos años Castro Ruz ha impulsado y dirigido la lucha del pueblo cubano por la consolidación del proceso revolucionario, su avance hacia el socialismo, la unidad de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales, así como el desarrollo y la defensa de esa nación.

Fidel, el Aquiles comunista


MIGUEL URBANO RODRIGUES
Al pronunciar su discurso en la clausura del XII Congreso de los trabajadores cubanos, en La Habana, hace más de 40 años, Fidel Castro formuló un deseo: «que en el futuro pocos hombres, o nadie, tengan la autoridad que tuvimos en el comienzo de la Revolución, porque es peligroso que seres humanos dispongan de tanta autoridad.»

El revolucionario cubano no podía entonces imaginar que esa situación que le preocupaba, persistiría por muchas décadas.
La enfermedad que lo llevó a transferir la presidencia y las funciones de Primer Secretario del Partido a Raúl, su hermano, desencadenó a nivel mundial una avalancha de opiniones contradictorias sobre el hombre y su intervención en la Historia. Raramente en la vida de un estadista célebre se escribió y habló tanto como ahora sobre Fidel.
Fue en la segunda mitad del siglo XX el dirigente del Tercer Mundo que mayor influencia ejerció, por la palabra y la acción, sobre el rumbo de acontecimientos que enmarcaron el proceso de la descolonización y las luchas contra el imperialismo.
He vivido ocho años en Cuba. Más de una vez, escuchando durante horas sus discursos en la Plaza de la Revolución en La Habana, o en celebraciones del 26 de Julio en otras ciudades de la Isla, me he interrogado sobre la contradicción entre un poder personal enorme, mínimamente compartido en lo que concierne a las decisiones, y el humanismo de quien lo detenta, identificable en el amor por los niños y la solidaridad con los oprimidos y excluidos de todo el planeta.
Son hipócritas conscientes los que por odio y fanatismo ideológico presentan a Fidel como dictador sanguinario y tirano feroz. Saben que la acusación es falsa.

Quienes conocen un poco Cuba no desconocen que existe una relación de profundo afecto entre el pueblo cubano y el Comandante en Jefe. La casi totalidad de la población lo ama. Sus compatriotas tienen en él una confianza absoluta. Es un sentimiento que él no estimuló y quizá lo inquiete por ser consciente de que cualquier dirigente, por más talentoso y sabio que sea, no puede sustituir al colectivo como sujeto transformador de la historia.

No hay calumnia mediática que resista a la prueba de la vida. Definir como dictador a un dirigente amado por su pueblo, que gobierna hace casi medio siglo, es un absurdo pérfido. El consenso entre el gobernante y su gente ridiculiza la diatriba forjada por sus enemigos.

La grandeza de Fidel tendría naturalmente que desencadenar campañas de odio. Pero no generó solamente enemigos y calumniadores. Es inseparable también del surgimiento de una generación de epígonos. En Cuba y por el mundo ellos proliferan. Cosa que no sirve a Cuba, porque la tendencia a la glorificación incondicional de los grandes hombres es siempre negativa. Eso porque no hay gobernante perfecto. Y Fidel lo sabe y no le gusta que identifiquen en él a un super-hombre. Él es lo que es, un ser mortal, modelado por una voluntad de acero, una inteligencia excepcional y un hambre de humanización revolucionaria de la vida, pero también un ser con lúcida percepción de las limitaciones de la condición humana.

La meditación sobre la temática del poder personal lo acompaña desde la juventud. Creo que fue sincero al definir como peligroso el exceso de autoridad concentrada en un dirigente carismático. Pero han sido las circunstancias de la Historia las que lo han investido de un poder cada vez mayor que no ambicionó.

Fidel leyó en la Universidad a los clásicos del marxismo. Los estudió después profundamente en la prisión. Pero su opción por el socialismo resultó del movimiento de la Historia.
El atentado terrorista que destruyó el buque La Coubre y la invasión mercenaria de Playa Girón, ideada y financiada por los EE.UU., con la aprobación de John Kennedy, ocurrieron en una época en que el bravo «soy y seré marxistaleninista», que hizo temblar a Washington, expresó más la decisión de defender la Revolución, introduciendo a Cuba en el campo socialista, que propiamente una opción ideológica. Fidel insistió muchas veces en el significado que siempre atribuyó a la evaluación de la correlación de fuerzas. Al reconocer que en Cuba han sido cometidos muchos errores tácticos en la conducción del proceso, agrega que no identifica ningún error estratégico importante. Eso fue decisivo en la defensa de la Revolución. Y el mérito es suyo.
Ya en la Sierra, durante la lucha armada, había revelado dotes de gran estratega. Pero fue posteriormente, en la confrontación permanente con el imperialismo de los EE.UU. (diez presidentes norteamericanos se comprometieron a destruir la Revolución Cubana), que desarrolló una capacidad extraordinaria en la comprensión del movimiento dialéctico de la Historia en momentos en que su rumbo se define. Eso ocurrió concretamente en la fase crítica en que la Revolución, en un giro brusco, rompió con el discurso y la praxis de los años de la utopía romántica para hacer una opción dolorosa.
Cuba se encontraba al borde del desastre económico y el único país que entonces le tendió la mano fue la Unión Soviética. Sin esa alianza todo se hundiría.
El precio, naturalmente, fue muy elevado. La Revolución entró en un periodo gris —así lo llamaron— , un proceso de burocratización que golpeó duramente la intelligentsia, el debate de ideas y la creatividad en múltiples frentes. Pero no había alternativa.
Hasta el Che, el hombre nuevo del futuro, en la definición de Fidel, el compañero por todos admirado y querido, que tenía sobre el mundo una mirada no siempre coincidente, reconoció en su carta de despedida, al salir para la aventura africana, que lamentaba no haber percibido completamente, más temprano, las capacidades de liderazgo y de visión estratégica que hacían del Comandante un revolucionario incomparable, único.
Lenin se destacó como líder incontestado en la más brillante generación de revolucionarios profesionales europeos del siglo XX. Fidel no fue tan afortunado ni eso era posible. El núcleo de cuadros revolucionarios del Ejército rebelde era insuficiente, después de la victoria, para enfrentar los tremendos desafíos planteados por la Historia. La generación que acompañó a Fidel se forjó en circunstancias muy adversas, en un pequeño país ya bloqueado por los EE.UU., víctima de una guerra no declarada.
Algunos historiadores critican en Fidel Castro un voluntarismo que nunca consiguió superar. Ese voluntarismo fue una constante en sus intervenciones en las luchas de su pueblo desde la Universidad. Incluso la definición misma que Fidel presenta del «marxismo-martiano» como síntesis del materialismo dialéctico y del idealismo que venía de Luz Caballero y Varela, confirma una evidencia: la Revolución Cubana configura un desafío a la lógica de la Historia. Así fue con el Moncada, con la aventura del Granma, la lucha en la Sierra y el choque posterior con el imperialismo estadounidense. La decisión de resistir y el coraje espartano del pueblo cubano, en un combate que confirmó la posibilidad de la resistencia, serán recordados por los siglos futuros como acontecimientos épicos de la Historia de la humanidad.
Ocurre que lo épico no puede ser explicado por la razón. Para comprender la excepción Fidel, los tratados de ciencia política son insuficientes.
Identifico en él una síntesis de héroes mitológicos y de héroes modernos que lo han inspirado en un batallar que ya se transformó en Historia. Fidel trae a la memoria a Aquiles, Martí y Bolívar.
Del griego y el venezolano heredó el coraje sobrehumano y el hambre de los retos de apariencia imposible. Pero Fidel no sintió nunca la sed de gloria que Bolívar no dominó. La no ambición fue su compañera permanente. Contrariamente a Aquiles no atravesó el mar para destruir Troyas contemporáneas; su gente atravesó un océano pero para llevar solidaridad a pueblos que combatían por la libertad.
Del cubano Martí aprendió que Revolución ninguna puede vencer sin fidelidad a una concepción ética de la vida, sin amor por el hombre. Y, por humano, presenta también algunos defectos de los tres.
Al redactar estas líneas recuerdo una conocida afirmación suya: el deber del revolucionario es hacer la Revolución. Pocos hombres en milenios de Historia han colocado con tanta coherencia su vida al servicio de ese objetivo, erigido en infinito absoluto.
Lo imagino en su cama, insensible al huracán de calumnias desencadenado por su enfermedad y emocionado por el otro huracán, el del afecto, respeto y admiración. Los revolucionarios de todos los pueblos, doquiera que se encuentren le desean un rápido restablecimiento. Le agradecen lo que hizo por la humanidad.
Fidel casi transportó en hombros el Estado y el Partido en momentos de crisis. Y eso fue negativo. Por tener conciencia de la ley de la vida, sabe que exigió de su cuerpo mortal mucho más de lo que podía y debía. Exageró.
Recuperada la salud, podrá ser por algunos años más una conciencia actuante de la humanidad revolucionaria si, alejado de agotadoras tareas del cotidiano, utiliza el tiempo para transmitir a su pueblo y al mundo el saber y la experiencia acumulados, su lección de moderno Aquiles, de discípulo de Bolívar.

martes, 5 de julio de 2011

Brillante y valiente declaracion, Fidel Castro

La atención a otros asuntos ahora prioritarios, me apartaron momentáneamente de la frecuencia con que elaboré reflexiones durante el año 2010, sin embargo, la proclama del líder revolucionario Hugo Chávez Frías el pasado jueves 30 me obliga a escribir estas líneas.
El presidente de Venezuela es uno de los hombres que más ha hecho por la salud y educación de su pueblo; como son temas en los que mayor experiencia ha acumulado la Revolución cubana, gustosamente colaboramos al máximo en ambos campos con este hermano país.

No se trata en absoluto de que ese país careciera de médicos, por el contrario, los poseía en abundancia e incluso entre ellos profesionales de calidad, como en otros países de América Latina. Se trata de una cuestión social. Los mejores médicos y los más sofisticados equipos podrían estar, como en todos los países capitalistas, al servicio de la medicina privada. A veces ni siquiera eso, porque en el capitalismo subdesarrollado, como el que existía en Venezuela, la clase rica contaba con medios suficientes para acudir a los mejores hospitales de Estados Unidos o Europa, algo que era y es habitual sin que nadie pueda negarlo.

Peor aún, Estados Unidos y Europa se han caracterizado por seducir a los mejores especialistas de cualquier país explotado del Tercer Mundo para que abandonen su patria y emigren a las sociedades de consumo. Formar médicos para ese mundo en los países desarrollados implica fabulosas sumas que millones de familias pobres de América Latina y el Caribe, no podrían pagar nunca. En Cuba sucedía eso hasta que la Revolución aceptó el reto, no solo de formar médicos capaces de servir a nuestro país, sino a otros pueblos de América Latina, el Caribe o del mundo.

Jamás hemos arrebatado las inteligencias a otros pueblos. En cambio en Cuba se han formado gratuitamente decenas de miles de médicos y otros profesionales de alto nivel para devolverlos a sus propios países.
Gracias a sus profundas revoluciones bolivarianas y martianas, Venezuela y Cuba son países donde la salud y la educación se han desarrollado extraordinariamente. Todos los ciudadanos tienen derecho real a recibir gratuitamente educación general y formación profesional, algo que Estados Unidos no ha podido ni podrá garantizar a todos sus habitantes. Lo real es que el gobierno de ese país invierte cada año un millón de millones de dólares en su aparato militar y sus aventuras bélicas. Es además el mayor exportador de armas e instrumentos de muerte y el mayor mercado de drogas del mundo. Debido a ese tráfico, decenas de miles de latinoamericanos pierden la vida cada año.

Es algo tan real y tan conocido, que hace más de 50 años, un Presidente de origen militar denunció, con tono amargo, el poder decisivo acumulado por el complejo militar industrial en ese país.
Estas palabras estarían de más si no mediara la odiosa y repugnante campaña desatada por los medios de difusión masiva de la oligarquía venezolana, al servicio de ese imperio, utilizando las dificultades de salud que atraviesa el Presidente bolivariano. A este nos une una estrecha e indestructible amistad, surgida desde que visitó por primera vez nuestra patria, el 13 de diciembre de 1994.
A algunos les extrañó la coincidencia de su visita a Cuba con la necesidad de atención médica que se produjo. El Presidente venezolano visitó a nuestro país con el mismo objetivo que lo llevó a Brasil y Ecuador. No traía intención alguna de recibir servicios médicos en nuestra patria.
Como se conoce un grupo de especialistas cubanos de la salud prestan, desde hace años, sus servicios al Presidente venezolano, que fiel a sus principios bolivarianos, jamás vio en ellos extranjeros indeseables, sino hijos de la gran Patria Latinoamericana por la cual luchó el Libertador hasta el último aliento de su vida.

El primer contingente de médicos cubanos partió hacia Venezuela cuando se produjo la tragedia en el estado de Vargas, que costó miles de vidas a ese noble pueblo. Esta acción de solidaridad no era nueva, constituía una tradición arraigada en nuestra patria desde los primeros años de la Revolución; desde que hace casi medio siglo médicos cubanos fueron enviados a la recién independizada Argelia. Esa tradición se profundizó a medida que la Revolución cubana, en medio de un cruel bloqueo, formaba médicos internacionalistas. Países como Perú, la Nicaragua de Somoza y otros del hemisferio y el Tercer Mundo, sufrieron tragedias por terremotos u otras causas que requirieron la solidaridad de Cuba. Así nuestra patria se convirtió en la nación del mundo con más alto índice de médicos y personal especializado en salud, con elevados niveles de experiencia y capacidad profesional.
El Presidente Chávez se esmeró en la atención de nuestro personal de salud. Así nació y se desarrolló el vínculo de confianza y amistad entre él y los médicos cubanos que fueron siempre muy sensibles al trato del líder venezolano, el cual por su parte, fue capaz de crear miles de centros de salud y dotarlos de los equipos necesarios para prestar servicios gratuitos a todos los venezolanos. Ningún gobierno del mundo hizo tanto, en tan breve tiempo, por la salud de su pueblo.

Un elevado porcentaje de personal cubano de la salud prestó servicios en Venezuela y muchos de ellos actuaron además como docentes en determinadas materias impartidas para la formación de más de 20 mil jóvenes venezolanos que comienzan a graduarse como médicos. Muchos de ellos comenzaron sus estudios en nuestro propio país. Los médicos internacionalistas integrantes del Batallón 51, graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina, han ganado un sólido prestigio en el cumplimiento de complejas y difíciles misiones. Sobre esas bases se desarrollaron mis relaciones en ese campo con el presidente Hugo Chávez.
Debo añadir que a lo largo de más de doce años desde el 2 de febrero del año 1999, el Presidente y líder de la Revolución venezolana no ha descansado un solo día, y en eso ocupa un lugar único en la historia de este hemisferio. Todas sus energías, las ha consagrado a la Revolución.

Podría afirmarse que por cada hora extra que Chávez dedica a su trabajo, un Presidente de Estados Unidos, descansa dos.

Era difícil, casi imposible, que su salud no sufriera algún quebranto y eso sucedió en los últimos meses.

Persona habituada a los rigores de la vida militar, soportaba estoicamente los dolores y molestias que con frecuencia creciente lo afectaban. Dadas las relaciones de amistad desarrolladas y los intercambios constantes entre Cuba y Venezuela, sumado a mi experiencia personal con relación a la salud, que viví desde la proclama del 30 de julio del año 2006, no es raro que me percatara de la necesidad de un chequeo riguroso de la salud del Presidente. Es demasiado generoso de su parte, atribuirme algún mérito especial en este asunto.

Admito, desde luego, que no fue fácil la tarea que me impuse. No era para mí difícil percatarme de que su salud no andaba bien. Habían transcurrido 7 meses desde que se realizó su última visita a Cuba. El equipo médico dedicado a la atención de su salud me había rogado que hiciera esa gestión. Desde el primer momento la actitud del Presidente era informar al pueblo, con absoluta claridad, su estado de salud. Por ello, estando a punto ya de regresar, a través de su Ministro de Relaciones Exteriores, informó al pueblo sobre su salud hasta ese instante y prometió mantenerlo detalladamente informado.
Cada cura iba acompañada por rigurosos análisis celulares y de laboratorio, que en tales circunstancias se realizan.
Uno de los exámenes, varios días posteriores a la primera intervención, arrojó resultados que determinaron una medida quirúrgica más radical y el tratamiento especial del paciente.
En su digno mensaje del 30 de junio, el Presidente notablemente recuperado habla de su estado de salud con toda claridad.

Admito que para mí no fue fácil la tarea de informar al amigo de la nueva situación. Pude apreciar la dignidad con que recibió la noticia que -para él con tantas tareas importantes que llevaba en la mente, entre ellas el acto conmemorativo del Bicentenario y la formalización del acuerdo sobre la unidad de América Latina y el Caribe- mucho más que los sufrimientos físicos que implicaba una cirugía radical, significa una prueba que como expresó la hizo comparar con los momentos duros que le tocó enfrentar en su vida de combatiente indoblegable.
Junto a él, el equipo de personas que lo atienden y que él calificó de sublimes, han librado la magnífica batalla de la que he sido testigo.

Sin vacilación afirmo que los resultados son impresionantes y que el paciente ha librado una batalla decisiva que lo conducirá y con él a Venezuela, a una gran victoria.
Hay que hacer que su alegato se comunique al pie de la letra en todas las lenguas, pero sobre todo que sea traducido y subtitulado al inglés, un idioma que pueda entenderse, en esta Torre de Babel en que el imperialismo ha convertido al mundo.

Ahora los enemigos externos e internos de Hugo Chávez están a merced de sus palabras y sus iniciativas. Habrá sin dudas sorpresas para ellos. Brindémosle el más firme apoyo y confianza. Las mentiras del imperio y la traición de los vendepatrias serán derrotadas. Hoy hay millones de venezolanos combativos y conscientes, que la oligarquía y el imperio no podrán volver a someter jamás.

Fidel Castro Ruz
Julio 3 de 2011
4 y 12 p.m.

viernes, 22 de abril de 2011

Fidel, “tema del momento” en Twitter

El líder de la Revolución Cubana Fidel Castro se ubicó esta mañana en los temas del momento (trending topics) de Twitter, en el contexto de la clausura del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), a la cual asistió junto a Raúl, en una reunión de gran trascendencia para el pueblo cubano que tuvo lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Fidel siguió minuto a minuto los pormenores del trabajo en comisiones durante el Congreso, así como las sesiones en plenaria desde el comienzo de la cita que fue precedida por una Revista Militar y Desfile Popular en homenaje a la Victoria de Playa Girón y a la Proclamación del Carácter Socialista de la Revolución.

Desde sus Reflexiones dedicadas a la Gesta de Girón, el líder cubano ha compartido sus impresiones del desfile en la Plaza de la Revolución, el trabajo y los debates del Congreso, además de sus valoraciones en torno al Informe Central al VI Congreso del PCC y las razones de su ausencia en el Comité Central del Partido, dado a conocer esta mañana en la jornada final del evento.
Fidel es reconocido como uno de los políticos más populares en Twitter con más de 112 393 seguidores en el perfil @reflexionfidel, que publica los artículos del líder de la Revolución Cubana y que constituyó el primer servicio informativo sobre temas cubanos que logra este indicador de audiencia.
El pasado mes de marzo el diario Universal de México colocó a Fidel en el puesto No. 7 en una lista de los líderes más populares en la red de microblogging, a la vez que señalaba la habilidad del Comandante en el uso de Twitter: “usa hashtags (#) para identificar temas, menciona con arrobas (@) a sus cuentas favoritas y comparte enlaces de sus artículos actuales y anteriores”.

viernes, 15 de abril de 2011

Hace 50 años, de Generacion F.

"Desde el inicio del Gobierno Revolucionario el primer esfuerzo que realizaron los enemigos de la Revolución fue impedir que nuestro pueblo se armara. Los primeros pasos que dieron nuestros enemigos eran tendientes a mantener desarmado a nuestro pueblo, y ante el fracaso de las presiones de tipo político que se habían hecho para impedir que nosotros adquiriésemos esas armas, ante el fracaso de los primeros pasos de tipo diplomático, acudieron al sabotaje, acudieron a la utilización de procedimientos de violencia para impedir que esas armas llegaran a nuestras manos, para dificultar la adquisición de esas armas y, a la postre, lograr con el gobierno de donde provenían esas armas la supresión de las ventas que estaban haciendo a nuestro país."

Si hace cincuenta años a alguien le pudo caber dudas de lo que era capaz el imperialismo en la actualidad no caben dudas de lo que realmente significan su "ayuda humanitaria" y de lo que son capaces con tal de acabar con las revoluciones.
Los pueblos del mundo van despertando, america es hoy mas unida, mas y mas personas reconocen de que lado esta la justicia y se van sumando mas paises determinados a ser diferentes de los Estados Unidos.

"Nos diferenciamos de Estados Unidos en que Estados Unidos es un país que explota a otros pueblos, en que Estados Unidos es un país que se ha apoderado de una gran parte de los recursos naturales del mundo, y que hace trabajar en beneficio de su casta de millonarios a decenas y decenas de millones de trabajadores en todo el mundo. Y nosotros no somos un país que explotemos a otros pueblos; nosotros no somos un país que nos hayamos apoderado, ni estemos luchando por apoderarnos de los recursos naturales de otros pueblos; nosotros no somos un país que estemos tratando de hacer trabajar a los obreros de otros pueblos para beneficio nuestro.

Nosotros somos todo lo contrario: un país que está luchando porque sus obreros no tengan que trabajar para la casta de millonarios norteamericanos; nosotros constituimos un país que está luchando por rescatar nuestros recursos naturales, y hemos rescatado nuestros recursos naturales de manos de la casta de millonarios norteamericanos.
Nosotros no somos un país en virtud de cuyo sistema una mayoría del pueblo, una mayoría de los obreros, de las masas del país constituidas por los obreros y los campesinos, estén trabajando para una minoría explotadora y privilegiada de millonarios; no constituimos un país en virtud de cuyo sistema grandes masas de población estén discriminadas y preteridas, como están las masas negras en Estados Unidos; nosotros no constituimos un país en virtud de cuyo sistema una parte minoritaria del pueblo viva parasitariamente, a costa del trabajo y del sudor de la masa mayoritaria del pueblo.
Nosotros, con nuestra Revolución, no solo estamos erradicando la explotación de una nación por otra nación, sino también la explotación de unos hombres por otros hombres!....

Hoy muchos otros paises pueden afirmar lo mismo, muchos pueblos comprenden y aprenden de lo que ha vivido Cuba, de lo que nos enseña Fidel.

Pueden decirse estas palabras hoy y tienen la misma vigencia que hace 50 años:
"Aquí tenemos, como pocas veces ha tenido ningún pueblo, la oportunidad de conocer por dentro, y por fuera, y por los costados, y por abajo, y por arriba, qué es el imperialismo; aquí tenemos la oportunidad de apreciar cómo funciona todo su aparato financiero, publicitario, político, mercenario, cuerpos secretos, funcionarios, que con tanta tranquilidad, que de manera tan inaudita estafan al mundo...."
Pero lo que si ha cambiado es lo que eramos entonces a lo que somos hoy, de aquella pequeña nacion que  combatia al imperialismo, hoy somos un continente en armas, hoy somos un ejemplo y un simbolo para el mundo, la utopia hecha realidad, la pesadilla de los poderosos, la esperanza de los pueblos.

"Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba ...
Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos!"

Seguimos aqui con la misma idea de entonces: "¡Y que esa Revolución socialista la defendemos con esos fusiles! (Aplausos); ¡y que esa Revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores!......
Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida....con el Himno Nacional, con las estrofas del himno patriótico, con el grito de “al combate”, con la convicción de que “morir por la patria es vivir” y que “en cadenas vivir es vivir en oprobios y afrentas sumidos.."


(Fragmentos incluidos de las palabras de Fidel el día 16 de abril de 1961)
Lealo completo aqui

lunes, 28 de marzo de 2011

Obama, el imperio y Fidel Castro

Palabras del antropólogo, ensayista y profesor mexicano Gilberto López y Rivas en la presentación del libro Obama y el imperio Y Fidel Castro Bold Fidel Castro es uno de los analistas políticos que no puede pasar desapercibido entre quienes escriben artículos de opinión en diversos diarios de América Latina, incluyendo La Jornada, en México. Se trata del revolucionario, dirigente político y estadista que se ha enfrentado con éxito durante más de cincuenta años al imperialismo estadounidense y a los once presidentes que han tratado inútilmente desde 1959 que una contrarrevolución triunfe y se restaure el capitalismo en Cuba. Por esta razón considero muy acertado que la editorial Ocean Sur publique con el titulo Obama y el imperio, una compilación de sus textos que refieren a este importante tema de actualidad mundial que afecta la vida de los pueblos en constante resistencia contra las múltiples formas en que el gobierno estadounidense, sus fuerzas armadas y sus corporaciones intervienen negativamente en nuestros países. No obstante que la obra reseñada reúne artículos de distinta envergadura desde mayo de 2008 a junio de 2010, esta mantiene coherencia interna en la temática principal y en diversos problemas colaterales, muchos de ellos acuciantes para los destinos de la humanidad. El libro destaca por la información fundada no solo en fuentes escritas, sino también en experiencias y vivencias del autor, quien se distingue por la agudeza en la observación crítica, el fino sentido del humor y sobre todo por su capacidad para el análisis dialectico. Así, la figura de Obama se proyecta en sus claroscuros y contradicciones, siempre con la precisión en el lenguaje que caracteriza a Fidel: «Obama nació, se educó, hizo política y tuvo éxito dentro del sistema capitalista imperial de Estados Unidos. No deseaba ni podía cambiar el sistema» (p. 89)… Por su condición de afroamericano -sigue nuestro autor- allí sufrió las afrentas de la discriminación, según narra en su libro Los sueños de mi padre; allí conoció la pobreza en que viven decenas de millones de norteamericanos; allí se educó, pero también disfrutó como profesional exitoso los privilegios de la clase media rica, y terminó idealizando el sistema social donde la crisis económica, las vidas de norteamericanos inútilmente sacrificadas y su indiscutible talento le dieron la victoria… Barack Obama es un fanático creyente del sistema capitalista imperialista impuesto por Estados Unidos al mundo. “Dios bendiga a Estados Unidos, concluye sus discursos” (p. 125). En mi caso, habiendo vivido en Estados Unidos y estudiado en los años setenta los movimientos políticos de minorías nacionales -como los chicanos-, desde que apareció Obama como candidato para las elecciones presidenciales y, posteriormente, como presidente electo, mantuve fuertes reservas sobre el personaje y, más aún, sobre la posibilidad de que la llegada de un afroamericano a la Casa Blanca significara un cambio cualitativo en la política imperialista. Se hacía hincapié en esa época sobre el caso de los “rabanitos” -rojos por fuera y blancos por dentro-, que lo importante no era el color de la piel sino la conciencia política que impulsaba a los individuos y movimientos.
Con toda razón los editores, en su nota introductoria a la obra de Fidel, hacen un balance a más de dos años de asumir Obama el cargo de presidente, destacando que la guerra de Afganistán no tiene fin; todavía hay 50 mil soldados en Irak y continua como país ocupado; en América Latina la IV Flota patrulla nuevamente los mares, y en cuanto a la política interna, no ha tenido lugar la prometida reforma migratoria.
Añadiríamos a la lista: la continuación del bloqueo a Cuba, el aumento considerable de las operaciones encubiertas de las fuerzas especiales estadounidenses, incluyendo Venezuela y Bolivia, más allá que su predecesor, el apoyo al golpe de Estado en Honduras, y su actual posición con respecto a la intervención en Libia.
Cabe señalar que muchos de estos acontecimientos son tratados por Fidel en el libro y algunos de ellos incluso son previstos por él con gran exactitud: por ejemplo, al referirse a las fuentes de energía, menciona las plantas nucleares y comenta «que cuentan ya con un número elevado de oponentes, por los grandes riesgos de accidentes con efectos desastrosos para la vida, la atmosfera y la alimentación humana. Es absolutamente imposible garantizar que algunos de estos accidentes no tengan lugar». (p. 24) Fidel se ha distinguido siempre por su cortesía (decencia y respeto, la denomina) para con los enemigos a quienes se ha enfrentado, por lo que al mismo tiempo que es consciente que no había que hacerse ilusiones respecto a un posible cambio político a partir de la elección del primer afroamericano como presidente de ese país, no escatima reconocimientos a Obama: “máquina de trabajo”, “salud a toda prueba”, “mente ágil”, “gran capacidad de comunicación y polémica”, “el mejor orador político de Estados Unidos en las últimas décadas”, “aguda inteligencia”, entre otros.
Obviamente, destaca en el análisis la perspectiva sobre Cuba del presidente estadounidense: mantener el embargo, apoyar la contrarrevolución interna y los sectores terroristas representados en Posada Carriles, no liberar a los Cinco Héroes, no cerrar el horror de Guantánamo ni entregar este territorio a sus legítimos propietarios, el pueblo y el gobierno cubanos, y, sobre todo, seguir manteniendo la vieja tesis de atribuir a la Revolución un carácter antidemocrático y carente de respeto a la libertad y los derechos humanos. Fidel emplaza a Obama a partir de lo que él denomina “preguntas delicadas”: ¿Es correcto y ético que el presidente de Estados Unidos ordene asesinatos, torturas, terrorismo de Estado, bloqueos, criminalización de la migración, robo de cerebros, injerencia, intervencionismo militar, apoyo al complejo militar industrial?
Al igual que ubica a este personaje en su contexto, perspectiva histórica y de clase, Fidel va describiendo lo que Obama defiende tan ardientemente: un imperio parasitario y saqueador, que con menos del 5% de la población del mundo, emite el 25% del dióxido de carbono, succiona cada año enormes cantidades de petróleo y gas, minerales, materias primas, bienes de consumo y productos sofisticados, etcétera. El mayor productor y exportador de armas, que mantiene un complejo militar industrial capaz de atacar cualquier punto del planeta en horas, con cientos de bases militares instaladas en decenas de países de todos los continentes. El aliado incondicional de Israel, al que armó con bombas atómicas y ayudó a consolidarse como un permanente factor de guerras de agresión, genocidio y terrorismo de Estado en el Medio Oriente. Juez supremo de los valores democráticos y los derechos humanos. Dolor de cabeza de cualquier gobierno, sea de izquierda, centro o derecha, aliado o no de ese país. Exportador de guerras contra el narcotráfico, siendo Estados Unidos el mayor mercado de estupefacientes del mundo. Un país donde el 44% de los congresistas son millonarios y con la economía mundial que le costea su enorme deuda pública con los gastos en bienes y servicios que aporta para adquirir dólares norteamericanos, con los cuales las grandes trasnacionales de ese país se han apoderado de una parte considerable de las riquezas del mundo, y sostienen la sociedad de consumo de esa nación.
Fidel fustiga a Barack Obama por haber aceptado el Nobel de la Paz, preguntando: ¿Por qué Obama aceptó ese premio «cuando ya tenía decidido llevar la guerra de Afganistán hasta las últimas consecuencias? No estaba obligado a un acto cínico» (p. 114). En el seguimiento de su oponente político, destaca el discurso pronunciado por el presidente estadounidense en West Point en 1 de diciembre de 2009. Sostiene Fidel que:
Ese día se empleó a fondo. Elaboró y ordenó cuidadosamente 169 frases destinadas a tocar cada una de las “teclas” que le interesaban, para obtener de la sociedad norteamericana su apoyo a una estrategia de guerra… Ese día tuve la impresión de estar escuchando a George W. Bush; sus argumentos en nada se diferenciaban de la filosofía de su antecesor, excepto por una hojita de parra: Obama se oponía a las torturas. (P. 114)
Recomiendo este libro por la profundidad y profesionalismo con que Fidel se acerca a los temas hasta ahora señalados, y a otros igualmente trascendentes que el lector encontrará en sus páginas. Fidel, como articulista, ha enriquecido durante estos últimos años lo que él denominó “la batalla de ideas” y su opinión es brújula ideológica y teórica siempre original y consistente y, por lo mismo, bienvenida.
¿Cómo caracterizar la elección de Obama a la presidencia de los Estados Unidos y cómo evaluar su desempeño durante el primer año en el cargo? Este volumen incluye todas las Reflexiones divulgadas por Fidel Castro, desde mayo de 2008 hasta diciembre de 2009, sobre Obama y su política.

martes, 22 de marzo de 2011

sábado, 19 de marzo de 2011

Chávez, Evo y Fidel Castro, contra la guerra de Libia

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, exigió el alto el fuego "en el norte de África" en un comentario sobre el inicio de la operación militar contra las fuerzas de Muamar el Gadafi. "Ya me informaron que se inició la acción militar contra Libia, más muertes, más guerra, los señores de la guerra, qué irresponsabilidad", dijo Chávez en declaraciones a la cadena nacional de radio y televisión. "Exigimos un cese al fuego de verdad y que se retome el camino de la paz en el norte de África", agregó. En la cumbre sobre Libia organizada hoy en París, los países participantes se comprometieron a actuar colectivamente contra el régimen libio para que se cumpla la resolución 1973 de la ONU, al tiempo que el presidente galo, Nicolas Sarkozy, anunció que las operaciones militares contra las fuerzas de Gadafi ya comenzaron. "Que se acabe la imposición de los señores de la guerra (...) detrás de esto está Estados Unidos y sus aliados europeos", dijo el mandatario venezolano y subrayó que Venezuela había hecho esfuerzos por lograr que este conflicto se resolviera pacíficamente. Evo Morales El presidente de Bolivia, Evo Morales, reiteró hoy su "condena, repudio y rechazo" a la intervención en Libia aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, al inaugurar una reunión de funcionrios de la Alianza Bolivariana (ALBA). Morales, que ha tenido relaciones amistosas con el dictador libio, Muamar El Gadafi, dijo en la ciudad central de Cochabamba que no acepta "que se violen los derechos humanos en Libia" y que "deben ser investigados y sancionados" quienes lo hicieron, pero que las "potencias" no deben aprovecharlo para una intervención militar. "En Irak no era el problema Sadam Hussein. Ahora le inventan un problema a Gadafi. El interés que tienen es adueñarse del petróleo", afirmó Morales, e insistió en su "rechazo rotundo" a la acción militar de la OTAN y Estados Unidos porque "dejará muchos muertos". Morales habló en la inauguración de la III Reunión del Consejo Social de Ministros de la ALBA, a la que enviaron funcionarios de ese nivel solo la mitad de los miembros de ese bloque que integran Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, San Vicente y Las Granadinas, Dominica y Antigua y Barbuda. Fidel Castro tacha de "estúpido" el "poderío" militar de la OTAN El ex presidente de Cuba Fidel Castro considera que el "poderío" militar de la OTAN sobra y resulta "estúpido", y así lo dice en un nuevo artículo publicado hoy en el que también se pregunta para qué existe el Consejo de Seguridad de la ONU. En la última de sus "Reflexiones", titulada "Certificado de buena conducta", Fidel Castro cuestiona el papel de la OTAN y dice que su "poderío estúpido sobra" porque "no se usaría, ni puede usarse: harían falta decenas de planetas como la tierra. Solo sirve para demostrar el derroche y el caos engendrados por el capitalismo". También se pregunta para qué existe el Consejo de Seguridad y "el veto, el anti-veto, la mayoría, la minoría, la abstención, los discursos, la demagogia y los solemnes alegatos de Ban Ki-moon". En tono irónico, Fidel Castro dice que el mundo estaba necesitado de consuelo ante desastres como el terremoto de Japón, entre otros, y "nos acaba de llegar a través de ese ángel salvador de nuestra especie, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y su colosal invento: los certificados de buena conducta", en aparente alusión a las últimas decisiones sobre Libia. "¿A quienes van a engañar Obama, la OTAN y Ban Ki-moon con los certifiados de buena conducta?", se pregunta el líder cubano.