domingo, 1 de mayo de 2011

Los Presidentes de las Guerras, 1 de 3, Jorge Gómez Barata

Fecha de publicación del original: 31/10/04
"Casi todos los presidentes norteamericanos, a partir de Madison,
 han tenido al menos una guerrita. McKinley fue el primero en provocar
 una y Polk lo emuló en México. Abrahán Lincoln condujo la única interna;
Wilson rompió el aislacionismo al involucrarse en la primera Guerra Mundial.
Roosevelt fue el que más brilló conduciendo al país durante la II Guerra Mundial.
Truman protagonizó la mayor matanza sacrificando a Hiroshima, mientras que Johnson
libró en Vietnam la lucha más impopular y Reagan la más sucia en Centroamérica. Los Bush,
asumieron con fijación digna de mejor causa la cuestión irakí y hasta el sonriente Clinton bombardeó
 Yugoslavia. Ninguna crónica de la agresividad de Estados Unidos, siempre con el dedo en el gatillo puede ser breve."
Jorge Gómez Barata

CUBA BIEN VALE UNA GUERRA,

Mucho más si incluye a Puerto Rico y Filipinas, mostraba a la decadente Europa quién era quién. y permitía a Estados Unidos asumir su papel de imperio mundial. La primicia correspondió a William McKinley, que desde 1897, encabezó la primera administración que asumió la política exterior como prioridad y condujo una guerra de 100 días contra España.

Aquella fue la primera guerra reportada en vivo y en tiempo real por la prensa norteamericana que orquestó una relampagueante y eficaz campaña sobre las atrocidades españolas en Cuba, evidenciando una temprana capacidad para manipular a la opinión pública, el Congreso, al gobierno, e incluso al presidente, que desató lo que John Hay describió como: “Una esplendida pequeña guerra”. “Remember to Maine” fue la primera consigna política del recién estrenado imperialismo yankee.

En 1898, Estados Unidos envió a Cuba al acorazado USS Maine que, sorpresivamente estalló en el puerto de La Habana el 15 de febrero, provocando la muerte de 230 marineros, 28 marines y ¡dos oficiales! Al día siguiente, cuando todavía no se había investigado el hecho, unánimemente, la prensa afirmó que la explosión se debió a una mina, lo que convirtió el probable accidente en una agresión. Aquel fue el pretexto norteamericano para desencadenar la guerra contra España.

LOS IMPERIOS COMEN TIERRA. GUERRA CONTRA MEXICO,

En ninguna época, ningún país ganó tanto en una guerra. Con apenas 25 000 hombres, en menos de dos años (1846-1848) y lamentando 5 000 bajas, la mayor parte de ellos por enfermedades, Estados Unidos se apoderó, para siempre de 1 000 000 de millas cuadradas de territorio mexicano. Carece de sentido insistir en las causas de aquella guerra. La anécdota de la proclamación de la independencia de Texas por colonos norteamericanos en 1836 y su incorporación a la Unión es irrelevante, excepto como pretexto.

Aquella guerra, bien acogida por los norteamericanos, convirtió en héroes a los generales y políticos que la condujeron: Ulysses Grant, y Zachary Taylor, luego presidentes, James Buchanan, más adelante vigésimo quinto presidente y Winfield Scout, candidato a la presidencia. Robert E. Lee, Jackson y Sherman, entre otros destacados generales de la Guerra Civil, debutaron en México. Las fáciles victorias y el abundante botín fue el merito acumulado por el presidente James Polk.

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