Mostrando las entradas con la etiqueta -Haiti.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta -Haiti.. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de julio de 2011

Los pecados de Haití (II), por Eduardo Galeano

Los pecados de Haití
Escrito por Eduardo Galeano   18-01-2010

La tradición racista
Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”.
Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses”.
Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: “El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro”.
En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: “Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas”. Más generosamente, otro contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro “puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras”.
La humillación imperdonable
En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas.
Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.
La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.
El delito de la dignidad

Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití.

El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado.
Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.

Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.
La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.

domingo, 15 de mayo de 2011

Modificacion ambiental, el autor no desea q se conozca su identidad.

.

El 12 de enero de 2010, un terremoto arrasaba Haití, a las pocas horas Estados Unidos respondía desplegando un operativo militar propio de una invasión
Existen múltiples indicios del uso de Técnicas de Modificación Ambiental, por parte de Estados Unidos, en el terremoto de Haití, desde el anormal comportamiento del sismo (las ondas que destruyeron las edificaciones llegaron en dirección vertical), hasta el informe de la Flota Rusa del Norte, filtrado a las pocas horas de la tragedia y que indicaba que "el sismo que ha devastado a Haití fue el claro resultado de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus armas de terremotos".
No menos sospechoso es el hecho de que el Comando Sur del ejército de los Estados Unidos estuviera realizando, en Florida, pruebas de intervención de emergencia, sobre el supuesto de un huracán en Haití y que un día después del terremoto, empleara estas mismas técnicas en Haití por considerar que se hallaban en un estado desarrollado.
Ante los múltiples indicios del uso de Técnicas de Modificación Ambiental, en el terremoto de Haití, se hace necesaria la más amplia investigación. 200.000 víctimas mortales y millones de damnificados no se merecen menos.

Manuel Freytas nos invita a reflexionar sobre la posible provocación artificial del terremoto de Haití: "La manipulación climática es el arma preventiva por excelencia. Puede ser dirigida contra países enemigos o ‘naciones amigas’ sin su conocimiento, utilizada para desestabilizar economías, ecosistemas y agricultura. También puede provocar el caos en los mercados financieros y de materias primas. La alteración en la agricultura causa una mayor dependencia de la ayuda alimentaria y de productos de granos importados de EEUU y de otros países occidentales"
Con en objetivo de impulsar la más amplia investigación internacional sobre el estado actual de las Técnicas de Modificación Ambiental y su más que probable uso, por parte de Estados Unidos, en el terremoto de Haití (y en otros), desde ANTIMPERIALISTA os animamos a difundir entre vuestros contactos toda la información que vaya apareciendo en la red sobre este siniestro y genocida plan del Imperio para apoterarse de las riquezas naturales del planeta.