Incidentes protagonizados por grupos de
encapuchados empañaron hoy una jornada en la cual "los
estudiantes seguimos haciendo historia", denunció el presidente de la Federación de Estudiantes de
Chile (FECH), Gabriel Boric.
Más de 50 mil estudiantes protagonizaron este miércoles una
marcha
pacífica por el centro de Santiago, en lo que el dirigente juvenil
calificó como "un mentís a quienes, desde el gobierno y los medios de
comunicación afirmaban que el movimiento estaba agotado".
"Esperamos que haya quedado claro el mensaje: que la ciudadanía todavía está dispuesta a irse a la casa, que todavía hay mucho que avanzar en
educación", señaló por su parte el presidente de los estudiantes de la
Universidad Católica, Noam Titelman.
Vallejo, actual vicepresidenta de la FECH y quien fuera la figura
central del movimiento estudiantil durante 2011, indicó en tanto que
esta jornada "demuestra a los que creyeron desgastado al movimiento
estudiantil, que estaban equivocados".
El acto central de la marcha fue cerrado por Jerzon Gutiérrez, hermano
de Manuel Gutiérrez, un joven estudiante de 16 años que murió en agosto
pasado, víctima de un disparo efectuado por un policía en el marco de
una manifestación.
Los incidentes en diversos puntos del centro de Santiago ocurrieron este
miércoles después que concluyó la marcha y el acto cultural convocado
por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) para exigir una
mejor educación y el fin al lucro en el sector.
En declaraciones a periodistas, Boric identificó a los protagonistas de
los incidentes como "un pequeño grupo que empaña la alegría y la
convicción de todos" mostrada en la primera marcha estudiantil de 2012.
69 detenidos durante una marcha estudiantil contra Piñera
La policía militarizada de Carabineros reprimió con gases lacrimógenos y
carros lanza-agua a los manifestantes, quienes quemaron una caseta de
seguridad y bloquearon el tránsito por la Alameda, la principal arteria
capitalina.
Un número no precisado de participantes en los incidentes fue detenido por Carabineros.
Un total de 69 personas fueron detenidas al término de una marcha
convocada por los estudiantes en Santiago de Chile para exigir educación
pública, gratuita y de calidad, y rechazar la propuesta del Gobierno de
Sebastián Piñera.
Dicha propuesta, estipula que el Estado se
haría cargo de la gestión de los créditos y becas universitarias, pero
no otorga la gratuidad que los estudiantes reclaman.
Según el
balance ofrecido por la Intendencia Metropolitana y por Carabineros, 69
personas fueron detenidas ayer, primero alrededor de la Estación Mapocho
y, posteriormente, en los paseos Ahumada y Bulnes y en los campus
universitarios.
La intendenta
metropolitana, Cecilia Pérez, quien previamente acusó a los
"encapuchados" por los incidentes, después destacó el "responsable
liderazgo" de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que
había convocado la manifestación, por "solicitar la autorización a la
Intendencia Metropolitana en los plazos legales, respetar el recorrido
acordado, instalar el escenario anunciado y finalizar la actividad en el
horario comprometido", según despacho de Europa Press.
El
objetivo de la manifestación fue protestar contra la propuesta del
gobierno de trasladar la gestión de los créditos y becas, para acceder a
la enseñanza universitaria, de la banca privada al Estado, "una medida
que consideran insuficiente para conseguir una educación pública,
gratuita y de calidad".
Por su parte, el ministro de educación
chileno, Harald Beyer, señaló que está en contra de la gratuidad de la
educación al considerar que "es una política injusta" porque permite que
dos de cada diez "alumnos vulnerables" lleguen a la educación superior
frente a los nueve de cada diez "alumnos adinerados".
El nuevo
sistema regirá para las universidades privadas y las públicas -que
también son pagas-, pero no contempla la principal demanda estudiantil
de que el sistema estatal de enseñanza superior sea gratuito.
Al
respecto, el ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami por el
Partido Progresista, consideró que "el fin de los créditos
universitarios a través de bancos y la creación de fondo estatal es una
medida básica pero aún insuficiente", ya que el Estado "debe asumir su
rol con la sociedad y ofrecer educación de calidad, laica y gratuita".