martes, 1 de mayo de 2012
Renacimiento, David Brooks
En todo el mundo se celebra el primero de mayo, menos en su lugar de nacimiento: Estados Unidos, hasta que primero los inmigrantes y ahora Ocupa Wall Street hicieron recordar ese suceso de indignación.
Esta semana, inmigrantes, sindicalistas, estudiantes y el movimiento Ocupa evocan a los mártires de Chicago, cuya lucha se conmemora en todo el mundo como el Día de los Trabajadores. Con banderas por la legalización de inmigrantes, el derecho a la educación y salud para todos, y en defensa de los derechos laborales, este primero de mayo se realizarán marchas y mítines en varias ciudades del país al celebrarse un día para el 99 por ciento, o sea, para los de abajo.
Que la historia sea evocada es algo extraordinario en este país que, tal vez más que cualquier otro, se distingue por su amnesia. Los inmigrantes resucitaron al primero de mayo a mediados de la década pasada, cuando millones se movilizaron ese día en demanda del respeto, la legalización y la dignidad. Con ello, desde sus diversos orígenes en decenas de puntos alrededor del mundo regresaron la memoria de esta lucha al país donde nació.
Noam Chomsky escribió recientemente que “la gente parece saber lo del primero de mayo en todas partes menos donde se originó, aquí en Estados Unidos. Eso es porque los que tienen el poder han hecho todo lo posible por borrar su significado real… Hoy hay una nueva conciencia, nutrida por la organización de Ocupa Wall Street en torno al primero de mayo, y su relevancia para la reforma y tal vez la revolución eventual”.
El origen del primero de mayo fue una huelga general nacional que estalló ese día en 1886 en Estados Unidos, con cientos de miles de trabajadores por todo el país en demanda de la jornada laboral de ocho horas. El 2 de mayo de ese año, en una fábrica en Chicago que había expulsado a sus trabajadores, la policía abrió fuego contra los obreros y en respuesta se convocó a un mitin de la indignación en la Plaza Haymarket el 4 de mayo, la cual fue pacífica hasta que provocadores generaron un ambiente tenso y alguien -hasta la fecha nadie sabe quién- arrojó una bomba que mató a varios, incluidos siete policías. Las autoridades acusaron a los líderes del movimiento, los cuales eran anarcosindicalistas. Fueron detenidos, fueron enjuiciados y ejecutados; ahora son recordados como los mártires de Chicago.
Sindicatos y movimientos sociales por todo el mundo difundieron el mensaje de esta lucha y en Estados Unidos movimientos radicales festejaron la herencia de esta rebelión, sobre todo el Partido Comunista en los años 30 y 40, hasta que el macartismo logró sofocar la memoria. En tanto, oficialmente, el llamado Día del Trabajo en Estados Unidos se marca el primer lunes de septiembre de cada año.
Por ello, que esta fecha reaparezca es una hazaña sorpresiva. “El primero de mayo será un grito de emergencia nacional en más de cien ciudades sobre las condiciones económicas en Estados Unidos… otro paso importante en el crecimiento de un movimiento de resistencia popular en la última superpotencia mundial. El primero de mayo, el movimiento Ocupa, el movimiento de derechos inmigrantes, el movimiento laboral y el movimiento estudiantil marcharán en el país y se organizarán en solidaridad por la justicia económica. Somos el 99 por ciento”, declaró Ocupa a los medios esta semana.
Douglas Schoen, director de una encuestadora reconocida que trabaja para el Partido Demócrata, afirmó recientemente que el movimiento Ocupa, aun con menos visibilidad en las calles, ha tomado control del debate político en Estados Unidos en este año electoral. Afirma que más allá de que su presencia ha generado un amplio dialogo público, los demócratas y sus aliados han hecho que la injusticia económica -el tema introducido por Ocupa- esté en el centro de su mensaje electoral. En su artículo en The Daily Beast/Newsweek, Schoen indicó que las acciones de Ocupa continúan presionando el debate formal, y que el primero de mayo se mostrará si esto continuará creciendo. No se equivoquen; el impacto de Ocupa Wall Street ya ha sido considerable y el movimiento permanece como una fuerza clara que tendrá que ser reconocida en la elección general y, muy probablemente, por el futuro visible, concluye.
Con el llamado de Ocupa, sindicatos e inmigrantes, algo nuevo brota de algo viejo. El primero de mayo, por definición, es algo que está directamente vinculado a un movimiento que buscaba, en 1886, rescatar algo básico, una medida de autodeterminación de la vida de los trabajadores. También es un momento que involucra la eterna lucha por los derechos laborales, los inmigrantes, también contra la represión y la respuesta del gran capital; o sea, todo lo que está presente hoy día. A la vez es un rescate de la larga tradición radical estadunidense, del anarquismo, el movimiento comunista, de diversos movimientos sociales, desde los de derechos civiles, antiguerra, por derechos de los gays y de la mujer, y el de los estudiantes, como el altermundista, de repente todos reconociendo a los otros bajo el lema: somos el 99 por ciento.
Tal vez no sea más que una muestra de posibilidades, tal vez es ya algo que será cooptado por este sistema brillante que logra absorber estas expresiones una y otra vez, y convertirlas en comercio (camisetas, la música, la moda, etcétera). Pero tal vez es un renacimiento. La historia no sólo es un recuerdo, sino que se vuelve parte del presente, y con ello asoma, una vez más, la posibilidad de que otro Estados Unidos es posible.
A fin de cuentas, ese futuro era el que estaban forjando los mártires de Chicago, y tal vez está por comprobarse de nuevo, este primero de mayo, que todos los que luchan por todos nunca mueren, sino renacen cada vez que se retoma esa lucha.
Esta semana, inmigrantes, sindicalistas, estudiantes y el movimiento Ocupa evocan a los mártires de Chicago, cuya lucha se conmemora en todo el mundo como el Día de los Trabajadores. Con banderas por la legalización de inmigrantes, el derecho a la educación y salud para todos, y en defensa de los derechos laborales, este primero de mayo se realizarán marchas y mítines en varias ciudades del país al celebrarse un día para el 99 por ciento, o sea, para los de abajo.
Que la historia sea evocada es algo extraordinario en este país que, tal vez más que cualquier otro, se distingue por su amnesia. Los inmigrantes resucitaron al primero de mayo a mediados de la década pasada, cuando millones se movilizaron ese día en demanda del respeto, la legalización y la dignidad. Con ello, desde sus diversos orígenes en decenas de puntos alrededor del mundo regresaron la memoria de esta lucha al país donde nació.
Noam Chomsky escribió recientemente que “la gente parece saber lo del primero de mayo en todas partes menos donde se originó, aquí en Estados Unidos. Eso es porque los que tienen el poder han hecho todo lo posible por borrar su significado real… Hoy hay una nueva conciencia, nutrida por la organización de Ocupa Wall Street en torno al primero de mayo, y su relevancia para la reforma y tal vez la revolución eventual”.
El origen del primero de mayo fue una huelga general nacional que estalló ese día en 1886 en Estados Unidos, con cientos de miles de trabajadores por todo el país en demanda de la jornada laboral de ocho horas. El 2 de mayo de ese año, en una fábrica en Chicago que había expulsado a sus trabajadores, la policía abrió fuego contra los obreros y en respuesta se convocó a un mitin de la indignación en la Plaza Haymarket el 4 de mayo, la cual fue pacífica hasta que provocadores generaron un ambiente tenso y alguien -hasta la fecha nadie sabe quién- arrojó una bomba que mató a varios, incluidos siete policías. Las autoridades acusaron a los líderes del movimiento, los cuales eran anarcosindicalistas. Fueron detenidos, fueron enjuiciados y ejecutados; ahora son recordados como los mártires de Chicago.
Sindicatos y movimientos sociales por todo el mundo difundieron el mensaje de esta lucha y en Estados Unidos movimientos radicales festejaron la herencia de esta rebelión, sobre todo el Partido Comunista en los años 30 y 40, hasta que el macartismo logró sofocar la memoria. En tanto, oficialmente, el llamado Día del Trabajo en Estados Unidos se marca el primer lunes de septiembre de cada año.
Por ello, que esta fecha reaparezca es una hazaña sorpresiva. “El primero de mayo será un grito de emergencia nacional en más de cien ciudades sobre las condiciones económicas en Estados Unidos… otro paso importante en el crecimiento de un movimiento de resistencia popular en la última superpotencia mundial. El primero de mayo, el movimiento Ocupa, el movimiento de derechos inmigrantes, el movimiento laboral y el movimiento estudiantil marcharán en el país y se organizarán en solidaridad por la justicia económica. Somos el 99 por ciento”, declaró Ocupa a los medios esta semana.
Douglas Schoen, director de una encuestadora reconocida que trabaja para el Partido Demócrata, afirmó recientemente que el movimiento Ocupa, aun con menos visibilidad en las calles, ha tomado control del debate político en Estados Unidos en este año electoral. Afirma que más allá de que su presencia ha generado un amplio dialogo público, los demócratas y sus aliados han hecho que la injusticia económica -el tema introducido por Ocupa- esté en el centro de su mensaje electoral. En su artículo en The Daily Beast/Newsweek, Schoen indicó que las acciones de Ocupa continúan presionando el debate formal, y que el primero de mayo se mostrará si esto continuará creciendo. No se equivoquen; el impacto de Ocupa Wall Street ya ha sido considerable y el movimiento permanece como una fuerza clara que tendrá que ser reconocida en la elección general y, muy probablemente, por el futuro visible, concluye.
Con el llamado de Ocupa, sindicatos e inmigrantes, algo nuevo brota de algo viejo. El primero de mayo, por definición, es algo que está directamente vinculado a un movimiento que buscaba, en 1886, rescatar algo básico, una medida de autodeterminación de la vida de los trabajadores. También es un momento que involucra la eterna lucha por los derechos laborales, los inmigrantes, también contra la represión y la respuesta del gran capital; o sea, todo lo que está presente hoy día. A la vez es un rescate de la larga tradición radical estadunidense, del anarquismo, el movimiento comunista, de diversos movimientos sociales, desde los de derechos civiles, antiguerra, por derechos de los gays y de la mujer, y el de los estudiantes, como el altermundista, de repente todos reconociendo a los otros bajo el lema: somos el 99 por ciento.
Tal vez no sea más que una muestra de posibilidades, tal vez es ya algo que será cooptado por este sistema brillante que logra absorber estas expresiones una y otra vez, y convertirlas en comercio (camisetas, la música, la moda, etcétera). Pero tal vez es un renacimiento. La historia no sólo es un recuerdo, sino que se vuelve parte del presente, y con ello asoma, una vez más, la posibilidad de que otro Estados Unidos es posible.
A fin de cuentas, ese futuro era el que estaban forjando los mártires de Chicago, y tal vez está por comprobarse de nuevo, este primero de mayo, que todos los que luchan por todos nunca mueren, sino renacen cada vez que se retoma esa lucha.
Primero de Mayo en Estados Unidos
En Nueva York, donde se formó el primer campamento de Ocupemos, los
líderes han planeado una serie de eventos, entre ellos piquetes
Se planean manifestaciones, huelgas y actos de desobediencia civil en todo el país, inclusive de los más visibles grupos de organizadores anti Wall Street desde que los campamentos de Ocupemos fueran desmantelados a fines del año pasado.
Aunque los manifestantes no acogieron la exhortación de bloquear el puente Golden Gate de San Francisco, los trabajadores de los transbordadores que dan servicio en esa área de la bahía anunciaron un paro el martes por la mañana, que afectará a los residentes del condado Marin.
Los trabajadores de los transbordadores han venido negociando su contrato laboral desde hace un año y trabajan sin contrato desde julio de 2011 en una pugna sobre la cobertura de salud, dijo el sindicato.
Una coalición de trabajadores del puente Golden Gate y conductores de autobuses dijeron que se unirán a los piquetes de huelga, que podrían abarcar hasta el área de las casetas de pago de peaje.
Se prevé que los activistas de Ocupemos en San Francisco y Oakland participarán en la manifestación.
"Pedimos a nuestros seguidores que participen con nosotros en los piquetes de huelga el Primero de Mayo y mantengan abierto el puente'', destacó Alex Tonisson, copresidente de la Coalición de Trabajadores del puente Golden Gate.
Anticipándose a la huelga, la agencia que opera el transporte del puente y sistemas de relaciones públicas del transporte público cancelaron el servicio matutino en la mañana del martes del condado Marin a San Francisco e instaron a la gente para que adopte planes alternativos para desplazarse.
En Nueva York, donde se formó el primer campamento de Ocupemos y se realizaron amplias protestas que captaron la atención nacional y extranjera el año pasado, los líderes han planeado una serie de eventos, entre ellos piquetes, una marcha por Manhattan y otro tipo de "interrupciones creativas contra las corporaciones que rigen nuestra ciudad''.
Han instado a que los manifestantes bloqueen uno o más puentes, o túneles que conectan Manhattan con Nueva Jersey y otras partes de la ciudad. Asimismo se organizan protestas de diverso tipo en otras ciudades de la costa oeste como Seattle y Los Ángeles.
AP
San Francisco.-
Sindicatos, grupos defensores de inmigrantes y el movimiento Ocupemos
convocaron a protestas el martes con motivo del día internacional de los
trabajadores, que podrían perturbar el transporte público en las
principales ciudades estadounidenses.Se planean manifestaciones, huelgas y actos de desobediencia civil en todo el país, inclusive de los más visibles grupos de organizadores anti Wall Street desde que los campamentos de Ocupemos fueran desmantelados a fines del año pasado.
Aunque los manifestantes no acogieron la exhortación de bloquear el puente Golden Gate de San Francisco, los trabajadores de los transbordadores que dan servicio en esa área de la bahía anunciaron un paro el martes por la mañana, que afectará a los residentes del condado Marin.
Los trabajadores de los transbordadores han venido negociando su contrato laboral desde hace un año y trabajan sin contrato desde julio de 2011 en una pugna sobre la cobertura de salud, dijo el sindicato.
Una coalición de trabajadores del puente Golden Gate y conductores de autobuses dijeron que se unirán a los piquetes de huelga, que podrían abarcar hasta el área de las casetas de pago de peaje.
Se prevé que los activistas de Ocupemos en San Francisco y Oakland participarán en la manifestación.
"Pedimos a nuestros seguidores que participen con nosotros en los piquetes de huelga el Primero de Mayo y mantengan abierto el puente'', destacó Alex Tonisson, copresidente de la Coalición de Trabajadores del puente Golden Gate.
Anticipándose a la huelga, la agencia que opera el transporte del puente y sistemas de relaciones públicas del transporte público cancelaron el servicio matutino en la mañana del martes del condado Marin a San Francisco e instaron a la gente para que adopte planes alternativos para desplazarse.
En Nueva York, donde se formó el primer campamento de Ocupemos y se realizaron amplias protestas que captaron la atención nacional y extranjera el año pasado, los líderes han planeado una serie de eventos, entre ellos piquetes, una marcha por Manhattan y otro tipo de "interrupciones creativas contra las corporaciones que rigen nuestra ciudad''.
Han instado a que los manifestantes bloqueen uno o más puentes, o túneles que conectan Manhattan con Nueva Jersey y otras partes de la ciudad. Asimismo se organizan protestas de diverso tipo en otras ciudades de la costa oeste como Seattle y Los Ángeles.
Los Mártires de Chicago
En 1886, 200 mil trabajadores norteamericanos fueron al paro por la jornada de 8 horas de trabajo
Una de las reivindicaciones históricas para la época era la de la jornada laboral de 8 horas. “Ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa” era la consigna que desde hacía 60 años sostenían las uniones de trabajadores y por las que, el 1 de Mayo de 1886, decidieron ir al paro.
Se acababa de aprobar la Ley de Jornada de 8 horas, sin embargo, en los hechos, los patrones seguían aplicando la anterior, que establecía jornadas de 18 horas salvo en caso de necesidad (en cuyo caso podían exigir al obrero que trabajase más).
Los dos sindicatos mayoritarios, la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo y la Federación Estadounidense del Trabajo, decidieron otorgar al sector patronal un plazo hasta el 1 de mayo de 1886 para que se cumpliera la jornada laboral de 8 horas. Los empresarios no cumplieron, aduciendo que el pedido tenía carácter “lunático” y “poco patriota”.
En la fecha indicada, 200 mil trabajadores concretaron el paro en Chicago y protagonizaron una multitudinaria marcha que fue reprimida salvajemente por la policía. Las protestas continuaron los días 2, 3 y 4 de mayo. Ese día, un grupo rompehuelgas salió a enfrentarse con los manifestantes y la policía, sin previo aviso, disparó a quemarropa contra la multitud provocando la muerte de seis obreros y dejando heridos a decenas de ellos.
Por la tarde, las protestas continuaron y los hechos se volvieron más violentos. Una bomba estalló en el sector de la policía matando a uno de ellos. Los uniformados volvieron a abrir fuego hiriendo esta vez a varios cientos de trabajadores. Fueron detenidos y torturados otros cientos.
Las violentas jornadas de mayo de 1886 derivaron en juicio a 31 obreros, que con el tiempo fue decantando y recayó sobre 8 de ellos. En un juicio mundialmente conocido por las violaciones de todas las normas procesales, cinco de ellos fueron condenados a la horca por ser considerados “enemigos de la sociedad y del orden establecido”. Los otros tres, fueron condenados a prisión.
El 11 de noviembre de 1987 se consumó la condena a muerte. Tres periodistas fueron ejecutados en la horca: August Vincent Theodore Spies, Albert Parsons (de quién se había probado que ni si quiera había estado en el lugar) y Adolf Fischer. Además fue ejecutado el tipógrafo George Engel. El carpintero Louis Lingg no pudo ser ahorcado porque se suicidó en su propia celda.
Luego de los acontecimientos de Chicago, los sectores patronales de Chicago fueron accediendo paulatinamente a otorgar la jornada de ocho horas.
En 1889, la Segunda Internacional en el Congreso Obrero Socialista de París declaró al 1 de mayo como día de homenaje y reivindicación de los Mártires de Chicago. Con el pasar de los años, diversos países se fueron sumando a la fecha y en la actualidad en todo el mundo se celebra el Día del Trabajador en esa fecha.
Sólo tres países no adhirieron jamás a la conmemoración: el Principado de Andorra, Reino Unido y, curiosamente, Estado Unidos. Norteamérica jamás adhirió a la fecha por temor a que el sentimiento socialista se viera exacerbado y, por el contrario, trasladó el festejo para el primer lunes de septiembre, fecha en que celebra “Las contribuciones de los trabajadores a la fortaleza, prosperidad y bienestar del país”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Etiquetas
(Yoani Sánchez)
-Barack Obama.
-Bloqueo a Cuba-
-CAPITALISMO SALVAJE
-CUBA.
-Camila Vallejo.
-Carlos Marx.
-Chile.
-Cinco Heroes Cubanos.
-Contrarrevolucion.
-Crisis economica.
-Damas??...
-English.
-España
-España.
-Estados Unidos.
-FIDEL-
-Fidel Castro.
-Guerra
-Guerra mediatica.
-Hugo Chávez-
-Libia.
-Libya.
-Lo que debes saber.
-Luis Posada Carriles.
-OMS
-ONU.
-OTAN.
-Realidades-
-Reflexiones de Fidel Castro.
-SINA.
9/11
=A Degüello=
=CITA=
=Generacion F=
=HAMBRE EN EL MUNDO=
=REVOLUCION=
=VENEZUELA=
Acampada
Contrarrevolucion
Crisis economica
Desinformacion
Guerra mediatica
derrotas militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán
hambre